Archivos para 30 septiembre 2011
Mucha razón tiene Carlos Cabrera: Las ideas no se matan.
Publicado por Reinaldo Caraballo en Cuba, Sociedad el septiembre 30, 2011
Un tema sobre algunos aspectos de la realidad cubana, por Carlos Cabrera, desde Madrid, que ha sido publicado por Diario de Cuba y nos ha parecido muy interesante por las opiniones que nos trae.
http://www.ddcuba.com/cuba/7212-las-ideas-no-se-matan
El teniente Pedro Sarría Tartabull, fallecido en La Habana el 29 de septiembre de 1972, salvó a Fidel Castro tras el violento e ilegal ataque al Cuartel Moncada en 1953, ordenando a sus hombres: “no disparen, no disparen; las ideas no se matan”. Sarría Tartabull era negro, pobre y oficial del ejército cubano bajo la dictadura de Fulgencio Batista, pero impidió que sus propios compañeros de armas masacraran al jefe de quienes que acababan de disparar contra ellos.
Si las ideas no se matan: ¿cómo explicar entonces los actos de repudio a las Damas de Blanco y demás opositores pacíficos al régimen castrista, tras 51 años de fracasos consecutivos en temas tan variopintos como la independencia nacional, la eficiencia económica y la moral pública?
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HOMENAJE A UN AMIGO
Publicado por Reinaldo Caraballo en Crónicas, exilio, Nacionalidad el septiembre 14, 2011
Lo conocí por referencia, cuando acabado de llegar de Cuba trabajaba en una planta de prefabricado en Okeechobee. El día que le dije a Armando, el dibujante, que estaba pensando en mudarme a New Jersey, me dijo que tenía un amigo ingeniero y que me daría el teléfono para que lo llamara cuando llegara a esta zona del noreste.
Hice mis maletas y salí hacia lo “desconocido”, y en mi cartera coloqué aquel papelito que por mucho tiempo ni siquiera volví a mirar, olvidando hasta el nombre.
Unos años mas tarde, mientras trabajaba en una compañía constructora de New Jersey, me encuentro con un amigo que estaba en una de New York y me dice que necesitaban ingenieros que supieran hablar inglés. No lo pensé dos veces y a los pocos días me presente a la entrevista con el supervisor de inspectores, que me dijo quería comenzara cuanto antes. Le pedí un tiempo para poder terminar lo que yo estaba haciendo en la otra compañía y al cabo de dos semanas ya estaba trabajando en Cantor-Seinuk, una firma de ingeniería estructural que estaba en Madison y la 57. Continuar leyendo…


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