Orlando Zapata Tamayo ha muerto en prision. Editorial

De Albañil a Mártir.

El prisionero de conciencia cubano Orlando Zapata Tamayo que se encontraba en huelga de hambre desde el pasado 3 diciembre ha muerto. Zapata Tamayo, de 42 años, natural de la provincia de Camaguey, de profesión albañil, de origen humilde y negro fue detenido en la primavera de 2003 acusado de desacato, desorden público y desobediencia por oponerse al régimen de la Habana.

Su condena a tres años de prisión por delitos de opinión a favor de un cambio democrático en la isla no amedrentó su voluntad de lucha, Orlando siempre consideró que su encarcelación había sido indebida, su convicción de haber recibido una sanción injusta enarbolaron su carácter inflexible ante sus verdugos, sucesivos actos de rebeldía en las cárceles cubanas elevaron su condena de 3 a 56 años de prisión la cual fue finalmente adecuada a 25 años como sanción conjunta, pero su voluntad de ser libre nunca fue doblegada.

El aparato represivo de la isla bajo el mando de un gobierno totalitario e intolerante cometió el error de desatender las continuas exigencias de libertad del joven disidente, su errónea percepción de que todos los que se le oponen a su gobierno son mercenarios al servicio de una potencia extranjera en busca de visa de refugiado o de fama política los llevó al desatino de abandonar y desoír las continuas demandas de libertad y de justicia del albañil. En huelga de hambre desde hacía más de 80 días y con estado físico deplorable por su propia voluntad inquebrantable su organismo dejó de vivir.

Era responsabilidad del gobierno cubano y de su sistema penitenciario evitar a tiempo la muerte de este prisionero de conciencia. Hubiese sido más favorable para el gobierno de los hermanos Castros haber cedido ante la actitud indoblegable e intransigente de este opositor, una licencia extrapenal o una rápida atención médica hubiesen evitado su muerte y con ella el escándalo y la condena internacional.

La dictadura cubana encontró en la figura de Orlando Zapata Tamayo la horma de su zapato. Hoy lamentamos la desaparición física de este incansable luchador, pero su nombre nunca será borrado en los anales de la historia de Cuba como uno de los hombres dignos que prefirió ser mártir antes que dejar de vivir en libertad.

Nuestro más sentido pésame a los familiares y amigos de Orlando Zapata Tamayo.

Equipo de Tomar la Palabra