¿CAFÉ o “CAFUNGA”?

Casualmente cayó en mis manos este artículo de la Dra. María Isabel Alfonso, y no pude menos que leer con asombro esta frase: CAFÉ (Cuban Americans For Engagement) es una organización de cubanos que quiere dialogar sobre formas concretas de mejorar las relaciones entre Cuba y su diáspora, y entre Cuba y los EE.UU.”. Al momento quedaron despejadas muchas dudas que tenía en mi mente, y , a la misma vez, me di cuenta de que ciertas contradicciones que, supuestamente yo veía en el discurso y en la línea de acción de este pequeño grupo de personas, en realidad estaban lejos de ser tales.

Tengo que confesar de que pequé de una ingenuidad casi vergonzosa para alguien que ya cuenta con medio siglo de existencia, y que pasó 42 años en Cuba. Esta ingenuidad me llevó a pensar que CAFE era una organización que trataba de lograr cambios democráticos en Cuba, y que no comulgaba, en esencia con la línea del gobierno totalitario de la isla. Pensaba que, en definitiva, buscaba un futuro mejor para los cubanos lejos de la eterna presencia de los Castro, aunque para ello segía una línea de contemporización que personalmente no comparto. En resumen: que tenían loables intenciones, pero que era su forma de defenderlas la que era incorrecta. Ahora me explico, entonces, las semejanzas del discurso de algunos miembros de este grupo con el discurso de la tiranía cubana; su visión maniquea del exilio, su falso lenguaje conciliatorio, su renuencia a criticar frontalmente a la dictadura. Si me atengo a la frase de la Dra. son lo que muchos les dicen: DIALOGUEROS que buscan,mediante un acercamiento condicionado al respeto del caracter eterno de la monarquía Castro, lo que ellos llaman “reconciliación”, aunque la primera pregunta, que son bien reacios a responder es ¿Reconciliación con quién y sobre qué bases? ¿El diálogo? Dialogar fue lo que hicieron en NY con el canciller cubano; y, si nos atenemos a lo que se llevaron bajo el brazo, después de las fotos y la propaganda periodística, es difícil no admitir que lo único que le faltó a Bruno Fodríguez fue tirarles una criollísima trompetilla en la misma cara. En realidad, salvando las distancias, les dijo lo mismo que aquel político francés del XIX dijo a los que aspiraban al sufragio universal: “Enriqueceos y seréis electores”.

No me queda más remedio que pensar que este grupito que pretende erigirse en voz de lo que ellos denominan “el nuevo exilio”, no buscan más que un alivio a la desesperada situación en que se ha puesto la tiranía por su probada ineficiencia y su descomunal colección de disparates económicos y políticos en el último medio siglo. Su estrategia, al parecer va dirigida a crear una especie de división artificial, pero muy inteligentemente diseñada- y pienso que no por ellos- de los que vivimos en el exilio. Su condena al bloqueo, y sus desesperados intentos por suprimirlo, a partir de razones humanitarias, pierde validez cuando no son capaces de criticar frontalmente el bloqueo interno que sufren los cubanos y el secuestro de los derechos y libertades universalmente aceptados. No puede hablarse de levantamiento de bloqueo para los victimarios, si no se le levanta el bloqueo también a las víctimas.

Es por ello que, a pesar de toda la propaganda, no son, ni pienso que lograrán ser representantes de los cubanos exiliados, menos en Miami que es una ciudad llena de víctimas. No son creíbles, ni gozan de esa representación que se adjudican a boca llena. No inspiran confianza menos aún si un personaje tan desprestigiado como Edmundo García les sirve de vocero. Yo, ni aunque fuera un castrista convencido (Toco madera) me dejaría ver al lado de semejante sabandija. La sola cercanía de ciertos seres contamina por sí sola. Nunca vino más al caso lo que decía el fabulista: “Si el sabio no aprueba, malo/si el necio aplaude, peor”. O aquello que popularizó el genio de Tin Tan: “No me defiendas, compadre”. Realmente apena que personas que viven a la sombra de la democracia y las libertades de EEUU, y que poseen educación y nivel para darse cuenta del valor que tienen los derechos y las libertades que disfrutan, gasten su tiempo en buscar una claudicación vergonzosa con quienes representan exactamente lo contrario de esas libertades y esos derechos. Tengo que admitir que, más que CAFE, debieron ponerse CAFUNGA (por lo de la “unga” de la vaca”) ,como decía Carlos Ruiz de La Tejera. Con gente así, Cuba jamás será libre.

Jorge Alejandro.

Miami

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263 thoughts on “¿CAFÉ o “CAFUNGA”?

  1. Atravesao, no tenemos derecho al voto porque primero, no hay elecciones; segundo, si las hubiere y todos son del mismo partido, ya se sabe cómo votaríamos. En lo personal, si mi voto sirviera para dar una soberana patada en el saine a la cuerda bandidos que gobierna hoy, me anoto; si mi voto sirviera para decidir, junto con otros tantos millones de gente quién consideramos sea ideal para liderar nuestro maltrecho caimán, también me anoto. Pero de que no tenemos derecho, incluso ni estando de visita en nuestra patria, no lo tenemos.

  2. Yo entiendo todo eso, Napo. Lo que he estado tratando de explicar es que ese y otros derechos les resbalan a muchisimos cubanos mientras que otras cosas menos sublimes si que les interesan.

    Dime, si ahora mismo hicieran una encuesta en Cuba preguntando que preferirian:

    1) los cambios a las regulaciones migratorias que acaban de ocurrir

    2) elecciones libres

    Que crees que responderian?

  3. “Dime, si ahora mismo hicieran una encuesta en Cuba preguntando que preferirian:

    1) los cambios a las regulaciones migratorias que acaban de ocurrir

    2) elecciones libres

    Que crees que responderian?”
    *******************************************************************************************
    Noted. El problema es que nos han enseñado a pensar en el beneficio de la inmediatez, de ahí el concepto tan cubanizado de “resolver”. Esa es la genialidad de los muchachitos de Birán, esa magistral comprensión del principio de Pavlov para condicionar la conducta social. Y un pueblo tupido que no se da cuenta que sin ese atajo de viejos poniendo y disponiendo podrían tener infinitamente mas que una engañosa reforma migratoria.

  4. 😆 Ya, ya sé lo que es la Maltinga. Hice una búsqueda en Google y…por Dios! 😆 😆 😆
    Del carajo! jajajajaja

  5. Tomado de Cuba Encuentro:

    ¡Habemus actualización migratoria!
    La cuestión migratoria no es una materia de permisos, sino de derechos

    Juan Antonio Blanco, Haroldo Dilla Alfonso | 18/10/2012

    Al fin, tras año y medio de un embarazo de alto riesgo, el Gobierno de Raúl Castro parió su actualización migratoria.

    Siempre hemos opinado que todo lo que beneficie a la población cubana, que alivie el peso de esas inmensas coyundas enervantes que tiene encima, que simplifique la vida de la gente y le ahorre sufrimientos, es positivo. Y por consiguiente, creemos que lo que se ha hecho es positivo: se han flexibilizado gestiones, se han eliminado gabelas irritantes y se van a facilitar los contactos de los cubanos insulares y emigrados. Muchos familiares y amigos tendrán ahora menos dificultades para encontrarse. Y muchos emigrados tendrán que perder menos dinero pagando los servicios consulares onerosos. Es posible que se incremente la salida temporal de cubanos que estarán en otros lugares por hasta dos años, en lugar de 11 meses, con los beneficios que esto puede reportar. Por esto y por muchas otras razones que el lector notará, es bueno que esto haya sucedido.

    Si, en cambio, de lo que se trata es de analizar hasta qué punto esto significa un paso importante en el fortalecimiento de la condición ciudadana de los cubanos —emigrados e insulares— entonces no hay casi nada que celebrar. Y es así porque el Gobierno de Raúl Castro ha implementado algunos cambios que mejoran su estética política, gana apoyos entre algunos sectores de emigrados y de la población insular, y de alguna manera manda un mensaje al orbe de que algo se está moviendo. Pero más allá de estos alivios adjetivos, diríamos que cuantitativos, no hay cambios fundamentales. No pasará mucho tiempo antes de que la excitación de los titulares que anuncian el fin de una época ceda el paso al descubrimiento de que asistimos al remozamiento de la que hemos vivido. Uno tan externo como el de las fachadas de los edificios a punto de derrumbarse que se pintan ante la inminente visita de un distinguido visitante extranjero.

    Ante todo, la cuestión migratoria no es una materia de permisos, sino de derechos. Y existe una extensa legislación internacional que consagra los derechos a transitar libremente, a emigrar, a regresar al país de origen, y también, obviamente, a no emigrar. Y Cuba es signataria de todos ellos. A pesar de ello, el Gobierno cubano ha procedido a incautar todos los derechos al respecto. Primero, los negó absolutamente, y luego procedió a venderlos, reservándose siempre la atribución de otorgar y revocar.

    Era deseable que la actualización hubiera movido la situación pre-existente en el buen sentido, que siquiera hubiese dado algunos pasos. Pero no fue así, y lo que la actualización migratoria nos ofrece es un cierto relajamiento de los permisos que el estado otorga a sus súbditos, no una devolución de derechos a sus ciudadanos. Ahora los cubanos no requerirán cartas de invitación ni tarjetas blancas, lo que les ahorra unos 300 dólares y algo de tiempo. Pero la potestad del estado para conceder el permiso —y revocarlo— queda en pie mediante el trámite del pasaporte. La migración, por tanto, sigue siendo un mecanismo de represión y control sociopolítico de la población, una potente maquinaria de expropiación de derechos en beneficio del poder inapelable de la élite política postrevolucionaria. Solo podrán viajar desde o hacia la Isla aquellos cubanos que sean premiados por su buena conducta, que en este caso supone aprender a callar y convivir con aquello que se desaprueba.

    Y aunque sabemos que el estado cubano no se permite sofisticaciones liberales como esa de la transparencia, siempre golpea la manera confusa como la nueva normativa sienta las pautas para la exclusión. Se habla, por un lado, de los pecados punibles de quienes atentan contra conceptos duros y vaporosos —“interés público”, “fundamentos del Estado Cubano”, “seguridad nacional”— sin decir nunca como se definen estos conceptos, ni quien lo hace, ni siquiera quien estará a cargo de la ingrata tarea de vetar a los aspirantes no calificados. O, por otro lado, de personas que tienen funciones técnicas importantes en el desarrollo económico/social y que no podrán tomar un avión en aras de preservar “la fuerza de trabajo calificada del país”, sin ofrecer más alternativa que la reclusión forzada en la Isla por cinco años.

    Otra cuestión es la mutilación temática, pues el problema migratorio cubano no se agota en el asunto de cuan libres puedan ser los habitantes de la Isla para viajar fuera de ella.

    Es también el asunto del libre tránsito dentro de la Isla. Y en este sentido hay que recordar que el derecho de los cubanos a moverse libremente en el territorio nacional está coartado por el decreto 217, en virtud del cual muchos cubanos viven en la capital con los mismos derechos y acechos de los inmigrantes indocumentados en cualquier país del mundo.

    Y también incluye, de manera particularmente destacada, la situación de los compatriotas que viven en otros países y que constituyen el 15-20 % más dinámico —económica y demográficamente— de la sociedad transnacional cubana. Y a expensas de los cuales se alimentan, se visten y se curan cientos de miles de familias cubanas; recibe el estado cuantiosos recursos por vías fiscal y de precios; y se realizan inversiones privadas a pequeña escala que son hoy la única fuente de empleos en la depauperada economía insular. Para estos no hay actualización, excepto un par de concesiones minúsculas referidas al alargamiento de las estadías en la Isla en que nacieron, y que ahora deben abandonar en no más de 90 días.

    En resumen, hemos obtenido algo mejor de lo mismo, pero absolutamente insuficiente. No estamos ante cambios de mentalidad y conceptos en materia migratoria. Y es penoso que así sea, porque esa relación de la Isla con la que efectivamente es su emigración, y que los dirigentes cubanos se empeñan en ver como un problema a administrar, es sobre todo una oportunidad.

    Los cubanos que residen fuera de la Isla han acumulado cuantiosos recursos económicos, técnicos e intelectuales que pudieran ser mucho más importantes para el desarrollo nacional que los puñados de dólares que la clase política cubana —en su parasitario afán de ser subsidiada— les saca de los bolsillos. La sociedad cubana posee en su emigración un valioso capital social que multiplicará las oportunidades cuando se pueda poner en contacto con la energía y la creatividad de la sociedad insular.

    Un futuro mejor que podrá ser construido cuando la sociedad cubana pueda optimizar su innegable condición transnacional.

    © cubaencuentro.com

  6. Napo dijo:

    Y un pueblo tupido que no se da cuenta que sin ese atajo de viejos poniendo y disponiendo podrían tener infinitamente mas que una engañosa reforma migratoria.
    __________

    El problema con lo anterior es que le falta un “quizas”. Hay un elemento de riesgo en esta opcion que es muy facil saltarse cuando uno habla desde afuera pero que los de adentro captan al vuelo.

    Acaso a todos los que tertuliamos aqui no encontramos un riesgo/beneficio mas favorable en irnos que en quedarnos a cambiar es status quo?

  7. Coño, Vice, ahora me doy cuenta qué es lo que le ha sucedido a los pioneritos de Matanzas con su blog. Seguro que dieron el paso al frente como “voluntarios” (como el chino) para probar los efectos del beveraje y les hizo un daño del carajo, peor que una brujería, así que me imagino al profe edu invocando a todas las deidades y haciendo trabajitos para quitarles el maleficio de encima.
    Los cogió la Maltinga y los jodieron pa’ la p_ _ _ a.

  8. El Atravesao
    octubre 19, 2012 en 14:13

    Dime, si ahora mismo hicieran una encuesta en Cuba preguntando que preferirian:

    1) los cambios a las regulaciones migratorias que acaban de ocurrir

    2) elecciones libres

    Que crees que responderian?

    xxx

    La gran mayoria no respondera ni una ni otra pregunta. Su intereres esta ma concentrado en ver si le da un poco mas de aceite, arroz y que le aumenten el numero de huevos percapita.

    Solo los interesados en emigrar responderan que prefieren la 1

    La 2 ni siquiera se imaginan que cosa es.

  9. En cuanto al artículo, Vice, creo que no puede estar mejor concebido.
    Se le podrán dar todas las vueltas que se quiera al asunto, pero la verdad está ahí, muy bien explicada en toda su extensión.

  10. Vuelvo a estar de acuerdo con Atravesao…mas bien no creo que el problema sea alguna especie de educacion especial que hace que el pueblo cubano piense solo en lo inmediato.

    No hubiesen existido jamas dictaduras si los seres humanos no estuviesemos tristemente, que tristemente ni que ocho cuarto, naturalmente es la palabra, sujetos al instinto de supervivencia, al instinto de querer vivir lo mejor que se puede en el entorno en que nos toca vivir, o a escapar de el.

    Ustedes saben cuantos judios por soldado aleman habian el os campos de concentracion? Montones, con todo y metralletas los nazis, no hubiesen aguantado una sublevacion general, pero, quien da el primer paso? Ahi entra la inmeditez.. pero la inmediatez es natural.

    Vamos, no es un asunto de adoctrinamiento de masas, es un simple y vulgar asunto de vivir,… sin ese chantaje natural no existience una sola dictadura en el mundo.

  11. El asunto es que nosotros deberíamos haber aprendido ya qué es lo que siempre hay detrás de todo maquillaje castrista, hagan lo que hagan.
    Vamos, que casi 54 años de mentiras terminan educando a uno.
    Como ya dije por allá por la otra página: a esos señores hay que saberlos leer, pues de mentirosos se pasan.
    Todo no pasa de ser un burdo marketing de atracción para que lo novatos caigan y paguen, tal y como hacen los estafadores off y online.
    Saludos.

  12. Un saludo a los muchachones de siempre!!!!!!!! Hace ya raton y queso que no me meto a comentar en los blogs por el nivel de trabajo que he tenido pero gracias a Dios las cosas van agarrando su nivel. Por cierto, tenemos unos dias bien moviditos en cuianto a noticias ultimamente. Lo de la reforma migratoria es una falta de respeto pero ¿que se va a esperar de estas gentes?!!!! come on!!! ¿Alguien seriamente esperaba algo bueno para el cubano aunque fuera en un 50%? estas gentes tienen un mal cronico que los hace pensar en su sobreviviencia las 26 horas del dia, Cada paso, medida, enunciado, decreto o viaje al baño que dan lo hacen pensando en ellos!! JJAJAJAJA! ¿y el pueblo?……….. fuck the people!!!
    Por cierto y ahora que vi algo relacionado con el “pecio” La Joven Cuba, resulta que hay un blog que hace un chamaco en la Universidad de Camaguey que va por el mismo camino que LJC. El chama esta mandao a correr y esta protestando seriamente porque los dirigentes revolucionarios nunca o de forma muy limitada han sido entrevistados por la prensa nacional. Veremos que le espera al pobre estudiante de periodismo!!! MI madre a ese si lo van a poner a comer Maltinga!!!! por si quieren hecharle un vistazo esta aqui en este link: http://supercuba.wordpress.com/.
    La noticia mas fenomenal que he leido ultimamente esta en El Nuevo Herald y es que han probado que la ultima red de fraude al Medicare que agarraon en Miami mandaba los millones robados a Cuba. Coño y porque estos comemierdas americanos no acusan a los Castros en La Haya?!! o le embargan una barco o le dan una pata por el culo a uno de los segurosos que tienen en la oficina de Washington? Coño que hagan algo que los estan desfalcando a la cara tu!
    Saludos

  13. PORQUE LA EMIGRACION CUBA ES POLITICA Y ES UN CASO ESPECIAL EN EL MUNDO (para refrescar la situación)

    La emigración cubana es definida por el gobierno cubano como POLITICA debido a que:
    1- Si quieres ir a vivir a otro país, está la figura legal de “salida definitiva”.
    2- Al irte se te confiscan todos tus bienes. (A a partir de ahora no)
    3- Una vez que te vas, no puedes regresar a tu propia tierra sin un permiso del gobierno, que depende de tu actitud política en el extranjero.
    4- Si vives en el exterior pierdes el derecho a participar en la vida política del país. No puedes votar ni ser votado para cargos en el gobierno.
    5- No tienes derecho a comprar bienes en Cuba o a invertir en un negocio.
    6- Incluso si has adquirido una nueva nacionalidad, para visitar la isla tienes que pedir permiso y viajar con pasaporte cubano. (Lo cual es anticonstitucional pues Cuba no admite la doble ciudadanía)

    ¿Cuál emigración económica se trata así? Cuando alguien decide radicarse fuera de Cuba (con las consabidas excepciones de artistas y otra gente “especial”), es castigado con todas estas medidas, por lo que se convierte realmente en un exilado.

    CONCLUSION: El propio gobierno de Cuba, a pesar de lo que alegue, sigue considerando y tratando a sus emigrantes como emigrados políticos.

  14. Amel,

    2- Al irte se te confiscan todos tus bienes. (A a partir de ahora no)
    —————

    Si algún familiar cumple con los requisitos establecido por el gobierno se puede quedar con todo. De todas formas pierde el derecho sobre la propiedad en Cuba.

    No lo tengo claro del todo, pero creo que si vas a emigrar definitivo de Cuba no puedes vender tu casa a no ser que hayas hecho la venta varios años antes de pirarte, so pena de que la propiedad sea confiscada al comprador.

  15. Atravesao,

    Claro que no votaria en esa farsa de “elecciones”, pero en este caso hablo de un DERECHO cercenado que tipifica a todo cubano como emigrante político.

    En otras palabras, a todos los emigrantes calificados como políticos(Derecho Internacional) en el mundo se les priva del derecho a elegir y a ser elegido para un cargo público en su país.

  16. Ño! Me quito el sombrero ante este artículo de Raynaldo Escobar. En pocos párrafos hizo un recorrido magistral desde que ese señor se hizo del poder hasta que, como bien dice Reynaldo, sus intestinos le jugaron una mala pasada.
    Este artículo es digno de ser impreso en bronce para que a NADIE se le olvide esta negra pesadilla que ya dura casi 54 años.
    Nuestra nación, con la excepciones que conocemos, fue estupidizada hasta un nivel incomprensible para esta época. Y aún lo sigue siendo.
    El mejor testimonio lo da la Habana, llena de ollín y mierda de perros hasta los topes, cayendose a pedazos como si quisiera morirse junto con el hombre que la llevó de ser una de las capitales mas bellas del mundo a ser el imperio del churre, la peste, y la desesperanza.
    Gracias, Armando.

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