THE NEW YORK TIMES Y LA PREPARACIÓN DEL POST-CASTRISMO

TIRA-584-WEB

 

(Artículo originalmente publicado en http://www.cubanalisis.com)

Por: Dr. Eugenio Yañez

La campaña del The New York Times

 

Difícil escribir para publicar un lunes cuando los últimos seis lunes se ha tenido que hablar del editorial del día anterior de The New York Times en defensa de las posiciones del castrismo, que se está esmerando en lograr el sueño dorado de sus últimos tiempos: consolidado el neocastrismo, crear las condiciones necesarias para materializar el post-castrismo de una manera discreta, indolora e insípida, para que todo termine felizmente (para ellos) en una sucesión light a partir del 2018, en caso de que Raúl Castro cumpliera su palabra de no mantenerse en el poder a partir de esa fecha, algo que no se puede dar por sentado automáticamente.

 

En cuanto a esos editoriales de The New York Times, en última instancia salir abiertamente en defensa de las posiciones del castrismo sería un derecho del periódico, pero ese apoyo lo hace utilizando el lenguaje y el estilo propio del régimen y sus secuaces habituales, algo que termina resultando patético teniendo en cuenta el legendario y bien ganado prestigio del diario neoyorquino como cátedra y referente del periodismo en idioma inglés.

 

Esta situación nos crea una disyuntiva que va mucho más allá de las simples opiniones de cada uno y se coloca en un plano filosófico y ético, cuando se trata de analizar el comportamiento de un medio de prensa que está planteando posiciones que evidentemente no nos simpatizan porque las vemos como lo que son, inclinadas a las simpatías y la defensa de una tiranía que ha oprimido nuestra patria por más de medio siglo, y al mismo tiempo debemos contrastar eso con el derecho a la libertad de expresión, que no solamente proclamamos y reclamamos para nosotros mismos, sino que tenemos que hacer valer también cuando esa libertad de la prensa y los demás medios de información tiene que permitir y permite a otros que piensen diferente expresar sus puntos de vista con el mismo derecho que lo hacemos nosotros. Y ese criterio, que tal vez en Estocolmo, Brisbane o Edimburgo pueda ser visto como lo más normal del mundo, no es fácilmente asimilable o compartido en Hialeah, Kendall, Miami Beach o la Calle Ocho.

 

Indudablemente, cuando intereses más poderosos entran en juego, los prestigios de los órganos de prensa pueden tambalearse y hasta desvanecerse, si los principios que han sustentado esos prestigios anteriormente no mantienen la misma solidez que tuvieron cuando aquellos prestigios fueron ganados, con independencia de todo lo que haya costado alcanzarlos. Y a veces, para decirlo con palabras del otro Marx, Groucho, determinados principios pueden ser proclamados por algunos, pero en caso de que no gustasen o no cayesen bien, se puede recurrir a otros radicalmente diferentes en aras de obtener lo que se persigue, aunque se pierda hasta la vergüenza.

 

Los buenos y los malos

 

Sin embargo, pretender explicar las cosas de esta manera resulta demasiado fácil, sobe todo cuando algunos elementos no pueden ser identificados.

 

Porque hay que preguntarse: ¿cuáles serían esos poderosos intereses en juego capaces de lograr que una publicación seria y prestigiosa como The New York Times sea capaz de publicar seis (hasta ahora) editoriales dominicales seguidos en inglés y español sobre un mismo tema, en este caso la defensa de las posiciones de La Habana? Nunca en toda su historia The New York Times se había comportado de esa manera, ni siquiera en momentos candentes de la historia de Estados Unidos, como la Segunda Guerra Mundial, la crisis de Watergate o la guerra de Vietnam.

 

Naturalmente, las explicaciones simplistas de pretender señalar a los multimillonarios George Soros o Carlos Slim, accionistas del periódico, como la sombra siniestra detrás de las intenciones del periódico, debido a secretas simpatías por el castrismo, o al recién incorporado a la Junta Editorial, el relativamente joven Ernesto Londoño (pero no inexperto), por algunas secretas razones que no se conocen, pecan de una combinación de ingenuidad con aventurerismo que nunca podrán conducir a nada sensato en ninguna circunstancia.

 

Alguien se preguntaba si esa nueva adquisición de la Junta Editorial de The New York Times habría estado de visita en Cuba en algún momento. Si nos suscribimos a la teoría de la conspiración, podría señalarse que el señor Londoño, que trabajó como corresponsal en el Pentágono y cubrió informaciones sobre Irak y Afganistán, y prestó servicios para The Washington Post, estudió su carrera de periodismo en Miami, ciudad donde, indudablemente, también podría haber sido reclutado por los servicios secretos del régimen de La Habana. Cuando ya este análisis estaba listo para ser puesto on-line, se conoció la noticia de que el señor Londoño estaba de visita en Cuba por asuntos de “trabajo”, así como se supo que la última vez que había estado allá fue hace ya once años. Así que se amplía el horizonte temporal y geográfico donde podría haber sido reclutado, en caso de que efectivamente lo hubiera sido. Pero con esa lógica casi conspirativa podría igualmente señalarse que cada uno de los miles de estudiantes de todas las instituciones universitarias de Miami-Dade y del sur de La Florida en general podría haber estado expuesto a esa misma contaminación por parte de los muchos agentes al servicio del castrismo que pululan por estas zonas, y por ese camino nos vamos acercando a pocos pasos de la paranoia.

 

Tampoco sirve de consuelo jugar a la zorra y las uvas, proclamando que están verdes si no se pueden alcanzar, para señalar que The New York Times es una publicación en decadencia que en estos momentos solamente le interesa leerla a las capas más liberales de la sociedad norteamericana, pero que no tiene ninguna trascendencia en el resto de la población. Primero, porque esa explicación no se corresponde con la realidad, y en segundo lugar, porque aunque fuera exacta tal afirmación, las capas “liberales” de la sociedad norteamericana no constituyen un puñado insignificante de personas, ni son grupos sin capacidad de análisis o poder de convocatoria, ni pueden ser neutralizadas con un par de gritos porque simplemente no les simpaticen a otros sectores de la sociedad estadounidense.

 

De manera que hay que seguir escudriñando en la información para intentar acercarnos a las causas de esta campaña propagandística de The New York Times -porque después de seis editoriales dominicales seguidos es evidente que se trata de una campaña- y es necesario saber cuáles serían los objetivos que persigue, y en interés de qué o de quienes en particular.

 

Por si fuera poco lo desarrollado hasta ahora en esta campaña estratégica de The New York Times para apuntalar el castrismo, hay que señalar la nada inocente jugada del periódico de este último viernes, donde presentó a los ex-editores de la publicación eclesiástica Espacio Laical, (que en la actualidad son promotores del proyecto Cuba Posible), Roberto Veiga y Lenier González, como dos figuras moderadas que “lideran una incipiente cultura de debate” en el país, abriendo espacios en los que comprobar “el apetito de los cubanos para encontrar una tercera vía”.

 

El diario neoyorquino considera que ambos “representan un enfoque emergente” en la política cubana, manteniendo una posición “menos beligerante” en un país donde el régimen “ha suprimido el debate durante décadas” y tanto el gobierno como los opositores “están extremadamente divididos”.

 

Según The New York Times, la posición de Veiga y González recibe críticas por parte de otros opositores que los consideran “tímidos”, pero en un significativo intento del diario por promoverlos, y sin aportar evidencia alguna, aunque no negamos que puedan existir, destaca que “sus esfuerzos obstinados” en la creación de diversos espacios de debate en la sociedad cubana les “han hecho ganar un seguimiento fuerte en la pequeña sociedad civil cubana”.

 

Asimismo, para The New York Times, en un enfoque tal vez demasiado esquemático y simplista, pero a la vez evidentemente diversionista y ¿mal intencionado? ambas personas reflejan, por una parte, “la descomposición de la política binaria de cubanos pro- y anti- Castro, que ha dominado durante décadas”, y, por la otra, “el desarrollo de un rango más diverso de opiniones, especialmente entre los cubanos más jóvenes”.

 

Y aunque al diario neoyorquino no le queda más remedio que dejar claro que Roberto Veiga y Lenier González “no abogan por la democracia” en la Isla, insiste en que promueven un diálogo que incorpora “el discernimiento de la cuestión de cómo avanzar hacia una democracia más plena”.

 

Sin negar para nada los indudables valores intelectuales, cívicos, morales y políticos de ambos compatriotas, no puede desconocerse que no son ni los primeros ni los únicos que se han movido en estos terrenos y en estas aguas turbias y han salido airosos hasta el momento. Por eso sorprende que ahora The New York Times destaque con tanto énfasis a estos dos cubanos, cuando no lo ha hecho con ninguno de todos los demás que se han enfrentado a la tiranía a la vez que “abogaban por la democracia”, y elaboraban diversas  propuestas, más o menos acertadas, y más o menos comprendidas y apoyadas, para una “democracia más plena” en nuestra patria.

 

El tempo del castrismo y todos sus fracasos

 

Entonces, con todos estos elementos, es legítimo volver a preguntarnos: ¿por qué precisamente ahora esta campaña estratégica de The New York Times? ¿Qué busca y qué pretende? ¿Quién o quienes, si alguien, está detrás de estas campañas? ¿Cuáles son los intereses que defiende The New York Times, y por qué?

 

Hay que señalar, de una parte, que poco a poco se han ido esfumando los espejismos que veían soluciones mágicas para la crisis económica permanente de la economía castrista en prácticamente cualquier coyuntura o sector económico que pareciera aunque solamente fuera parcialmente promisorio.

 

En este sentido fueron desvaneciéndose primero los proyectos más antiguos, algunos que provienen desde los tiempos de el Comandante en el poder, donde el voluntarismo se mezclaba con aparentes oportunidades en proyectos faraónicos y oníricos, y entonces se hablaba de un futuro que sería tan brillante que cegaba desde el presente, y que como era de esperar, ninguno de esos proyectos daba los resultados que se anunciaban y se proclamaban como algo a la vuelta de la esquina.

 

Entre esos publicitados proyectos se incluyeron, en su momento, la producción de níquel en colaboración con los canadienses, actividad que fue perdiendo fuerza cuando los precios del mineral comenzaron a deprimirse y simultáneamente aparecieron fenómenos de corrupción y malversación entre los equipos de dirección cubanos, tanto a nivel empresarial como ministerial, que terminaron con severas penas de cárcel en algunos casos.

 

Posteriormente las aguas fueron tomando su nivel en las producciones farmacéuticas y  biotecnológicas, donde, a pesar de innegables resultados en algunos renglones específicos muy contados, no ha sido posible la explosión productiva delirada por Fidel Castro desde los comienzos de esos proyectos, por la sencilla razón de que los productos cubanos no acumulan suficientes experiencias ni recursos de marketing para competir en el mercado internacional con productores ampliamente reconocidos por su calidad y prestigio técnico que ya se encontraban en el mercado mucho antes de que en La Habana comenzaran a soñar con estos proyectos.

 

Propio de la era de Raúl Castro es el rotundo fracaso de la producción agropecuaria, a pesar de haber sido declarada como un asunto de “seguridad nacional”. Las entregas de tierras ociosas en usufructo, con todas las amarras burocráticas y políticas que conlleva, no ha logrado multiplicar la producción como se esperaba.

 

La supuesta reorganización de las actividades estatales en la agricultura tampoco ha funcionado, Se acaba de conocer que fueron disueltas por ineficiencia absoluta y deudas acumuladas 298 Unidades Básicas de Producción Cooperativa, un invento castrista con la intención de hacer pasar como “cooperativas” formas disfrazadas de propiedad estatal, pero que no tienen nada que ver con la verdadera producción cooperativa.

 

La producción de arroz, viandas y vegetales, aunque crece según la información estadística oficial, no crece en las tarimas de los mercados donde se pone a la venta, y sus precios, lejos de descender como debería ser al aumentar la oferta, tienden a elevarse continuamente, haciendo cada vez más difícil y costoso para la población obtener los productos más elementales para la subsistencia. La ganadería no corre mejor suerte. La vacuna está en sus peores momentos, y continuamente mueren miles de cabezas de ganado por falta de alimentación y de agua. La porcina no logra despegar, y no debería haber razones aparentemente para ese estancamiento.

 

La producción lechera no se acerca ni en sueños a la promesa del general de oficinas de un vaso de leche diario para cada cubano. Solamente los huevos constituyen una fuente de proteínas más estable para los cubanos de a pie, aunque con una producción muy lejana a la de décadas anteriores. Y los productos del mar, en una isla rodeada de agua por todas partes, son escasos, caros y de mala calidad. La “economía del postre” (azúcar, café y tabaco) no logra recuperarse, y a duras penas se mantiene en niveles similares, o hasta desciendo en algunos casos, el más grave de ellos en la producción de café.

 

A ello hay que sumar la interminable trabazón e ineficiencia en los mecanismos de acopio y comercialización de los productos, que a pesar de más de medio siglo de ineficiencia y desorden siguen siendo la apuesta del régimen para estas actividades, a causa del pánico que le siguen teniendo a la gestión privada y cooperativa, a pesar de que han demostrado, año tras año, ser muy superiores y mucho más eficientes que las actividades estatales. Entonces, el resultado final de la producción  agropecuaria en el país sigue siendo el mismo año tras año: es necesario importar anualmente alrededor de mil ochocientos millones de dólares en alimentos para el consumo de la población, pero no para un consumo abundante y saludable, sino escasamente para un consumo limitado y de baja calidad.

 

La varita mágica que no funciona

 

Tampoco creció como se esperaba el turismo internacional. A pesar de que la oferta de sol y playa depende de la naturaleza y no del gobierno, y se mantienen como de costumbre, los fallos en el funcionamiento de las instalaciones turísticas, la baja calidad del servicio que se ofrece a los turistas, la poca variedad de las ofertas, -tanto en las “a la carta” como en las del “todo incluido”-, los “desvíos” de productos que sustraen los trabajadores de las instalaciones para resolver sus necesidades personales, la competencia de los cuentapropistas en servicios de alimentación y hasta de transportación y hospedaje, las imprecisiones con el transporte, y la poca capacidad profesional para la gestión administrativa de las instalaciones y la venta de los productos turísticos. Todo ello actuando de conjunto, se ha convertido en un tope virtual contra los planes de crecimiento de la llegada de turistas al país, y aunque se sigue insistiendo en una meta de tres millones de visitantes anuales, que aun no se ha logrado aunque se esté cerca, parece una cifra de broma cuando se conocen las cantidades de turistas que visitan países del área más pequeños en territorio que Cuba, como República Dominicana, Puerto Rico, Costa Rica, Panamá, Bahamas y las Antillas Menores.

 

Las ilusiones de encontrar soluciones mágicas con el descubrimiento y producción en gran escala de petróleo en la cuenca submarina, fundamentalmente en los famosos 59 “bloques” en que fue dividida la zona noroccidental de los mares de la Isla para ofrecer a los potenciales inversionistas territorios para prospección, se fueron desvaneciendo en la medida en que, aun con la aparente certeza de la presencia del hidrocarburo en la zona, las profundidades a que se encontraría y las dificultades geológicas para extraerlo, hacen poca atractiva la perspectiva para las grandes compañías perforadoras, sobre todo cuando recientemente se han descubierto yacimientos tan grandes o mayores en otros territorios que posibilitan su explotación rentable.

 

Como alternativa, el régimen ha lanzado un programa de recuperación petrolera en los pozos e instalaciones ya existentes, convencido de que las ilusiones de los grandes pozos en el mar, aunque no sea necesario dejarlas sin efecto absolutamente, ni tendrán que ser aplazadas para un futuro nada cercano, lo que para un gobierno como el castrista, siempre viviendo en el filo de la navaja financiera y económica, es una noticia no solamente desalentadora, sino también catastrófica.

 

La otra apuesta cargada de ilusiones, con el mega-puerto de El Mariel, parece seguir estando más en las mentes de los jerarcas del régimen que en la mesa de negociaciones. A pesar de los anuncios triunfalistas -como siempre- del periódico Granma sobre todo lo promisorio de esta gigantesca (para los estándares cubanos) inversión para la creación de una zona de desarrollo económico que debería convertirse en motor para el resto de la economía, las imprecisiones en la ley de inversiones, la debilidad de la economía cubana, y las sanciones y prisiones contra inversionistas extranjeros acusados de delitos que parecen ser más temas de ciencia ficción que de jurisprudencia y derecho, no son elementos que motiven demasiado a potenciales inversionistas.

 

A pesar del bombo y fanfarria con que hace ya casi un año fue inaugurado el puerto, con la presencia junto a Raúl Castro de la presidenta brasileña, nación que ha financiado el proyecto con una visión muy difusa de un futuro sin embargo norteamericano contra el régimen, la noticia más importante que ha surgido de ese enclave en todos estos meses fue que el primer buque cargado de mercancías que atracó y descargó en El Mariel fue uno norteamericano cargado de contenedores de pollos congelados, provenientes de Estados Unidos. Ejemplo muy elocuente para desmentir al régimen cuando se llena la boca para hablar del “bloqueo imperialista” y pretender justificar los desastres de la economía cubana acusando a Washington como causante de todos los problemas.

 

La caída de los precios del petróleo

 

Un problema mucho más serio se le está presentando a La Habana con la disminución mundial de los precios del petróleo. En condiciones normales, la baja de los precios del petróleo es una buena noticia para los países no productores, porque representa una posibilidad muy real de disminuir el monto de su factura petrolera. Sin embargo, sabemos que la Cuba de los Castro es incapaz de vivir en condiciones normales, porque la propia “revolución” es un evento anormal en la sociedad cubana, que ha invertido todos los valores de la nación, dispersado a su población por el mundo, aniquilado todas las esperanzas y proyectos personales, e hipotecado moral y materialmente a la nación.

 

Entonces, la baja en el precio del petróleo representa menos ingresos para el régimen, que exporta algunas cantidades de petróleo, porque para sus necesidades en el país, que limita artificialmente, cuenta con la producción  nacional de petróleo y gas, y además recibe un generoso suministro diario desde Venezuela a precios subsidiados -en caso de que los pagara- lo que le posibilita obtener determinados ingresos vendiendo a nombre de Cuba parte del petróleo que el gobierno venezolano prácticamente regala al régimen de La Habana.

 

Por si fuera poco esa complicación, la otra proviene de las limitaciones materiales y la profunda crisis productiva y económica, además de la política y social, que enfrenta Venezuela. Aunque primero Hugo Chávez, y ahora Nicolás Maduro, nunca han tenido inconveniente en regalar a los castristas la riqueza nacional, el hecho cierto es que ahora, cada vez más, los recursos de que puede disponer el gobierno venezolano no bastan para mantener la estabilidad en su propio país, ayudar a La Habana con petróleo subsidiado y muy difícil de cobrar algún día, y mantener su política de hegemonía caribeña a través de vender petróleo venezolano a naciones del área, para comprar y controlar voluntades, a través de precios preferenciales del hidrocarburo, razón por la cual han podido quedar diferidas numerosas crisis sociales y económicas en todas esas naciones, que de no tener a su disposición el generoso subsidio chavista-madurista nadie puede saber a ciencia cierta qué fenómenos podrían haber ocurrido en esas sociedades. En la semana recién finalizada el precio del barril de petróleo venezolano descendió hasta $68.97. Para que se tenga una idea de la debacle que esto significa, téngase en cuenta que los economistas calculan que por cada dólar que cae el petróleo venezolano la nación deja de ingresar unos 700 millones de dólares anuales.

 

De manera que el peligro para La Habana no es que desde Caracas no quieran, sino que no puedan continuar con sus dádivas incontroladas, que son en buena medida las que mantienen la “revolución” a flote. Porque si bien el petróleo es el elemento más visible y comentado del proxenetismo castrista sobre Venezuela, son incontables la cantidad de convenios, acuerdos, contratos y dudosos arreglos entre ambos países en que La Habana se beneficia escandalosamente, recibiendo extraordinarios y constantes beneficios a costa de las riquezas del pueblo venezolano que el gobierno de Caracas regala inconsultamente al castrismo.

 

No es casual, entonces, que mientras todos estos factores mencionados están incidiendo sobre la llamada revolución cubana, y cada vez se le aprieta más el zapato a Raúl Castro, surja de repente The New York Times al rescate del castrismo, porque si bien ese periódico nunca fue de los más agresivos contra el gobierno cubano, tampoco tiene historia de lanzarse tan a fondo en defensa de una causa, como ha ocurrido con los seis editoriales publicados en apoyo al castrismo, y sin poder saberse, ahora que se escriben estas líneas, si el próximo lunes aparecerá un séptimo, váyase a saber sobre qué tema o con qué objetivos.

 

En la práctica, entonces, las mayores entradas de dinero fuerte para el régimen son las remesas de dinero, envío de mercancías y viajes a la Isla de cubanos que residen en el exterior, sean “asilados” o  simplemente “emigrantes” o como se les quiera llamar. Es decir, el régimen, para sobrevivir, necesita de esos dólares que provienen de aquellos “gusanos” que tantas veces ha estigmatizado en el pasado y que ahora, por estrictas necesidades de supervivencia y el más vil oportunismo, intentan presentar con otros rostros y otros colores más aceptables, para poder seguirlos explotando cada vez más.

 

Los cubanos de a pie, mientras tanto, han dejado de creer definitivamente en los cantos de sirena de la tiranía y no acaban de ver soluciones para sus problemas cotidianos y de largo plazo. Impedidos de cambiar pacíficamente a sus gobernantes, porque el sistema les niega la posibilidad de participar en elecciones realmente libres y competitivas, cada vez más siguen optando por votar con los pies, y tratar de salir del país por cualquier vía, y hacia cualquier destino, convencidos de que en cualquier lugar del mundo, aunque las cosas no les salgan maravillosamente bien, podrán tener mejores perspectivas y muchas más posibilidades de futuro que las que el régimen les pueda brindar en la Isla.

 

De ahí las crecientes cifras de salidas del país por cualquier vía, en lo que ya se considera un éxodo masivo, aunque discreto, silencioso y sin aspavientos, pero que suma decenas de miles de cubanos cada año, si se observan de conjunto todas las salidas ilegales por cualquier vía con las salidas regulares a través de obtención de visados para residir en otro país y los que se

“quedan” y deciden no regresar a su país después de haber salido con visas de turistas o para visitas familiares.

 

Los más recientes intentos de La Habana y la batalla del embargo

 

No es casual tampoco, y que los enamorados quieran creer en casualidades es válido, pero los profesionales no podemos cometer ese pecado, que esta campaña surja cuando La Habana está desesperada a la búsqueda de recursos para subsistir, entre ellos muchas inversiones extranjeras que puedan hacer funcionar su maltrecha y totalmente ineficiente economía.

 

Para lograr este tenebroso objetivo del régimen los esfuerzos se lanzan en dos frentes diferentes. En el plano internacional se hacen ingentes esfuerzos por el régimen y sus acólitos por sacar a Cuba, o más exactamente al gobierno cubano, de la lista de países patrocinadores del terrorismo, en la que ocupa un bochornoso lugar junto a repudiados forajidos internacionales como Siria, Irán y Sudán. En el plano bilateral Cuba-EEUU, la ofensiva por aliviar al menos algunas de las restricciones establecidas por el embargo sería el objetivo fundamental, y es donde aparentemente está más activo el papel de The New York Times en esta batalla.

 

Recientemente fue lanzada por el régimen la llamada Cartera de Oportunidades para la inversión extranjera, presentada hace pocas semanas en la Feria Internacional de la Habana FIHAV 2014, donde se ofrecieron 246 proyectos prácticamente en todas las ramas de la economía y en todos los territorios del país, que en total alcanzarían un monto, según cálculos de las eminencias económicas del régimen, de 8,710 millones de dólares. Pero, de lo que se ha podido saber hasta ahora, no se pudo concretar ni uno solo de esos proyectos en FIHAV 2014, y por el momento los inversores desesperados por arriesgar su dinero en el paraíso socialista del Caribe existen solamente en las páginas de los periódicos Granma y Juventud Rebelde y en las palabras de los locutores del Noticiero Nacional de Televisión.

 

Por eso también la búsqueda, casi súplica, de la autorización de Washington para que el turismo americano pueda visitar la Isla. Aunque el régimen y sus voceros no lo declaren públicamente, ellos saben que el levantamiento del embargo, independientemente de las intenciones y deseos de cualquier persona que sea la que esté ejerciendo el cargo de presidente de Estados Unidos, es algo que no se puede realizar de espaldas al congreso, y que conlleva el riesgo de grandísimas tensiones entre la rama ejecutiva y la legislativa, algo que no conviene a ningún presidente cuando ambas cámaras del congreso, el Senado y la Cámara de Representantes, están en manos del partido contrario al del presidente, como ocurre en estos momentos, o más exactamente, como ocurrirá a partir del primero de enero del 2015.

 

Por eso aparentemente lo que se está pretendiendo es algo extraño y sinuoso, algo así como un pseudo-mantenimiento del embargo -para calmar a las fieras- pero permitiendo determinadas fisuras en el mismo que posibilite, por ejemplo, los viajes turísticos de los ciudadanos de Estados Unidos a la Isla, y si fuera posible que eso sucediera a la vez que se lograra la eliminación de los límites de dinero que podrían gastar los turistas en esos viajes, cantidades que ahora están limitadas para los viajes de estadounidenses a Cuba.

 

Podría parecer, visto desde afuera, o desde lejos, que se trata de peccata minuta lo que se pretende, pero según los cálculos que se manejan, durante los primeros años en que se produzca la autorización, luego de casi medio siglo de prohibición, la avalancha de turistas de Estados Unidos a Cuba, y el nivel promedio habitual de gastos de los turistas americanos en sus viajes al exterior, permiten plantear que el turismo procedente de Estados Unidos superaría en volumen de ingresos para el régimen al volumen de ingresos de todo el turismo del resto del mundo que viaje a la Isla en esos mismos años.

 

Lo cual no es poca cosa, ni mucho menos. Y cuando el régimen se encuentra con el agua al cuello, y sin perspectivas realistas de que por otras vías puedan aumentar los ingresos, la autorización del turismo norteamericano a la Isla resulta un objetivo altamente prioritario.

 

Por otra parte, no podría descartarse, porque el alacrán nunca puede dejar de enterrar su aguijón, que si esa liberalización del turismo americano a Cuba se lograra materializar, que el régimen aplique mayores restricciones o prohibiciones, o mayores requisitos impositivos y costos más elevados de pasajes, estancias y trámites consulares para los cubanos que deseen viajar a la Isla. Podrá decirse que tal comportamiento resultaría irracional, y verdaderamente lo sería, pero no tenemos razones para pensar, después de más de cincuenta y cinco años viendo lo contrario, que el régimen no adoptaría alguna medida absolutamente racional si considerar que es necesario para afianzan o mantener su poder y su control político sobre la población.

 

Junto con la ofensiva por los viajes de turistas americanos a la Isla se mantiene otra con un objetivo más difícil y complejo, pero que no ha desanimado al régimen hasta ahora: la lucha por un levantamiento total o parcial del embargo a través de algún tipo de decisión presidencial, sin tener que pasar por los tamices del congreso, donde tal medida no prosperaría. No resultaría nada fácil, pero el régimen ha volcado todos los recursos de su propaganda en esa dirección, porque lo necesita imperativamente.

 

No por la compra de productos fabricados en Estados Unidos, a muchos de los cuales puede acceder ya en estos momentos, si son alimenticios o medicinales, gracias a las autorizaciones de relajamiento del embargo que ofreció durante su presidencia George W Bush, a condición de que tales productos fueran pagados en efectivo y por adelantado. Pero eso no es lo que le ha interesado nunca a La Habana, aunque haya tenido que utilizar esos mecanismos en función de ampliar y profundizar su lobby en función del objetivo estratégico.

 

Ese objetivo estratégico es, y siempre ha sido, obtener el acceso a los créditos de los organismos financieros internacionales, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, donde Estados Unidos tiene un papel dominante e impide el otorgamiento al gobierno cubano de tales fondos, así como créditos de bancos privados en Estados Unidos para importar productos y maquinarias a Cuba.

 

En última instancia esos créditos serían asegurados por el gobierno de Estados Unidos -es decir, por los que pagamos impuestos, porque el único dinero del que puede disponer el gobierno es el que proviene de los así llamados “taxpayers”, aún si primero lo solicitó a préstamo- si se volviera a producir el fenómeno, que resultaba casi habitual y consuetudinario en tiempos del Comandante, de que el gobierno cubano no cumpliera con las obligaciones económicas con sus acreedores, aunque hay que señalar que esta conducta ha sido diferente bajo la férula de Raúl Castro, que ha realizado serios esfuerzos para intentar cumplir hasta donde ha podido los compromisos financieros del régimen con los prestamistas extranjeros.

 

Si se lograra este último súper-objetivo sería una colosal victoria política para el régimen totalitario, que lo presentaría como que doblegó al imperialismo a partir de la resistencia heroica de los cubanos y el apoyo de todas las naciones del mundo. Y comenzaría entonces la siguiente batalla “antiimperialista”, pretendiendo obligar a Estados Unidos a resarcir al régimen por la increíble multimillonaria cifra que el régimen alega que le ha costado el embargo de Estados Unidos durante cincuenta años, aun cuando ese mismo régimen es incapaz de contar creíble y adecuadamente las toneladas de papas o las cantidades de huevo que produce durante un año, y mucho menos lo que le cuesta producirlas.

 

Como nubarrón de ventisca debe haber visto el régimen las recientes declaraciones de Anthony Blinken, asesor adjunto de seguridad nacional del Presidente Obama y propuesto para convertirse en el “número dos” del Departamento de Estado, quien dijo claramente en una audiencia del Senado de Estados Unidos, al ser preguntado sobre “rumores” de que Barack Obama podría flexibilizar algunas restricciones del embargo, que “a no ser que Cuba sea capaz de demostrar que está dando pasos significativos, no se cómo podríamos avanzar”, aclarando que se refería a pasos “no solo económicos, sino democráticos” también.

 

Añadió que  el presidente “tiene ideas sobre cómo ayudar a impulsar a Cuba” por un camino democrático, y que “si tiene una oportunidad para avanzar en ello, es posible que la aproveche”. Sin embargo, insistió muy claramente enfatizando: “pero eso depende de Cuba y de las medidas que tome”, a la vez que precisó que el “injusto encarcelamiento” del contratista americano  Alan P Gross continúa siendo un obstáculo para cualquier intento de normalización de las relaciones.

 

Con todas estas cartas sobre la mesa, la suerte puede estar echada. No son pocos los cubanos decentes, en Cuba y fuera de Cuba, que se oponen a un levantamiento unilateral del embargo, sin que la dictadura tenga que entregar algo a cambio, lo que en el más elemental texto de relaciones internacionales se explica claramente que eso sería un intercambio no desigual, sino desastroso. Ya no son tantos los cubanos, aunque los sigue habiendo, que solamente aceptarían el levantamiento del embargo cuando lograra el objetivo de hacer claudicar a la dictadura, y no quieren ni ver la posibilidad de utilizarlo como elemento de negociación con el régimen para lograr otros objetivos políticos importantes que pudieran ser puestos sobre la mesa de negociaciones.

 

Peligros en el horizonte

 

No obstante, hay dos puntos que no deben dejarse de tener en cuenta: el primero es muy significativo. Sabemos que, a pesar del pataleo oficial, en realidad a Fidel Castro nunca le interesó seriamente el levantamiento del embargo, no solamente para justificar todos y cada uno de los desastres de la economía cubana, sino para fundamentar su política de plaza sitiada con la que justificaba la represión, las medidas draconianas y todas las arbitrariedades que imponía a los cubanos, desde el Cordón de La Habana o la vaca Ubre Blanca hasta la construcción de túneles para protegerse en caso de que al fin llegara “la invasión americana” o el “proceso de rectificación de errores y tendencias negativas” que inventó para torpedear cualquier intento deperestroika en la Isla.

 

Sabiéndose, como sabemos, que Raúl Castro sigue dependiendo emocionalmente de su hermano mayor, habría que preguntarse por qué esta insistencia ahora en conseguir el levantamiento del embargo, algo que nunca interesaba de verdad alComandante. ¿Aceptó finalmente Fidel Castro la realidad de que la economía ya no solamente está al borde del abismo, sino que se está hundiendo indefectiblemente? ¿O será acaso que la salud física o mental de Fidel Castro no le permite, al menos por el momento, tener conocimiento pleno de lo que pueda estar sucediendo en el país y en las relaciones con Estados Unidos?

 

El otro es un peligro inminente del que no podemos descuidarnos ni por un solo instante.

 

Evidentemente, un levantamiento unilateral del embargo sería contraproducente y a la larga significaría una extraordinaria victoria política para la tiranía totalitaria.

 

Sin embargo, existe un escenario aún peor: que se mantuviera un “embargo virtual” sin que en realidad funcionaran las restricciones. Es decir, que siguiéramos creyendo que el embargo se mantiene vigente, porque el congreso no ha decidido levantarlo de acuerdo a las condiciones establecidas en la ley Helms-Burton, mientras diferentes “adecuaciones” ejecutivas permiten al régimen totalitario de La Habana recibir no solamente a turistas de Estados Unidos bajo el pretexto de la libertad de viajes para los ciudadanos americanos, sino además créditos de bancos estadounidenses y del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, bajo los supuestos de que las acciones ejecutivas que se tomaran no modifican los preceptos fundamentales de la ley, que es una prerrogativa exclusiva del poder legislativo y no del ejecutivo.

 

¿Parece ciencia ficción? Pues no lo es. Como también parecía ciencia ficción considerar que existiera un país comunista a 90 millas de Estados Unidos, que el presidente Richard Nixon podría visitar a Mao Zedong en China para comenzar a normalizar las relaciones entre ambos países, que el Muro de Berlín sería derribado y Alemania re-unificada sin un solo disparo ni una gota de sangre, que la Unión Soviética y el “campo socialista” desaparecerían “desmerengados” en medio de una perestroika, que China se convertiría en una potencia mundial de primer orden, o que la “revolución” cubana dependería de “la gusanera” y “el imperialismo” para subsistir.

 

El poeta Manuel Navarro Luna dijo una vez: “no os asombréis de nada, que es Santiago de Cuba”. A lo que podríamos añadir en estos momentos:

 

“No os asombréis de nada, que es la Cuba de los Castro, preparando la transición al post-castrismo”

 

 

 

Anuncios

109 thoughts on “THE NEW YORK TIMES Y LA PREPARACIÓN DEL POST-CASTRISMO

  1. En 1947, cuando tenía tan sólo 21 años, Castro se unió a un grupo de estudiantes universitarios que visitaban al Presidente Ramón Grau San Martín en el Palacio Presidencial. Grau era un político que había sido democráticamente electo por el voto popular. Durante la visita, el Presidente y los estudiantes se acercaron a uno de los grandes ventanales del segundo piso del Palacio. En ese momento Castro le sugirió a uno de ellos que asesinaran al Presidente. “Tengo la fórmula,” le susurró, “para tomar el poder ahora mismo y deshacernos para siempre de este hijo de ****. Lo agarramos y lo tiramos por el balcón. Cuando esté muerto, le hablaremos al pueblo por la radio y proclamaremos el triunfo de la revolución estudiantil.”

    En el verano de ese mismo año, Castro se unió a un grupo de aventureros que planeaban invadir la República Dominicana, asesinar al presidente Rafael L. Trujillo, y dar un golpe de estado para tomar el poder. Castro participó en el entrenamiento militar, que se llevó a cabo en Cayo Confites, un pequeño islote al norte de la provincia de Oriente. Pero las autoridades descubrieron el complot y arrestaron a la mayoría de los participantes. Castro logró escapar.

    En Abril de 1948, durante la celebración de la Novena Conferencia Panamericana, estallaron en Colombia unos violentos disturbios que destruyeron gran parte de la ciudad de Bogotá y causaron más de 5,000 muertos y miles de heridos. Fidel Castro, que se hallaba de visita en la ciudad, se unió a la turba. Testigos presenciales afirman que, poco después de las 4 de la tarde de ese día, vieron a Castro al frente de una turba que gritaba “A palacio”. Según los testigos Castro portaba un rifle y gritaba histéricamente que iban al palacio a matar al presidente colombiano Mariano Ospina Pérez.

    En Agosto de 1951, el ataúd que contenía los restos mortales del líder populista cubano Eduardo “Eddy” Chibás fueron conducidos a la Universidad de La Habana para que los estudiantes le rindieran homenaje. José Pardo Llada, a la sazón amigo de Castro, cuenta que Fidel se le acercó y le dijo, “Pepe, llevemos el muerto a Palacio y tomemos el poder. Tú serás el Presidente y yo el Jefe del Ejército.” El Presidente de Cuba en ese momento era Carlos Prío Socarrás, electo por el voto popular.

    Pardo Llada no menciona si Castro le dijo cómo pensaba deshacerse del Presidente Prío, pero un incidente ocurrido anteriormente tal vez nos dé una idea de lo que Fidel tenía en mente.

    En 1949, mientras Castro hacía los preparativos para un viaje que pensaba hacer a los Estados Unidos, visitaba casi diariamente el apartamento de su amigo Max Lesnick, situado en la calle Morro, muy cerca del Palacio Presidencial. Lesnick le contó a Tad Szulck que un día, mientras miraba desde el balcón hacia el Palacio, Fidel tomó una escoba y, apuntándola como si fuese un rifle, le dijo a la abuela de Lesnick: “Mire, si Prío sale a la terraza del Palacio a echar un discurso, lo mato desde aquí con una sola bala de un rifle con mira telescópica . . .”

    En Marzo de 1953 Fidel Castro y un grupo de conspiradores se confabularon para asesinar al Presidente Fulgencio Batista. La oportunidad se les presentó cuando Batista decidió asistir a una reunión de veteranos de la Guerra de Independencia, que se celebraría en el mes de Julio en Santiago de Cuba, en la provincia de Oriente. Castro y algunos de los conspiradores obtuvieron documentación falsa, uniformes del ejército, y placas de auto oficiales y viajaron a Santiago para hacerle un atentado a Batista. Pero al parecer Batista sospechó que algo andaba mal, y canceló la visita. La policía tuvo sospechas de que Castro tramaba algo y lo detuvo. Pero poco después lo dejaron en libertad por falta de pruebas.

    Existen rumores de que el ataque al Cuartel Moncada, que Castro y su grupo realizaron unos meses después, el 26 de Julio de 1953, iba a coincidir con una visita que Batista iba a hacer al cuartel. Pero de nuevo Batista canceló la visita en el último momento. Puede que los rumores tengan algo de cierto, porque la estratagema que Castro y sus hombres usaron para que los guardas abrieran la puerta de entrada fue gritar: “¡Abran la puerta. Llegó el General [Batista]!”

    La obsesión de Castro por asesinar presidentes no terminó cuando tomó el poder en Cuba en 1959. El 26 de Abril de ese mismo año, Castro infiltró en Panamá un grupo de 84 cubanos y panameños residentes en Cuba. El objetivo de este grupo era asesinar al presidente Ernesto de la Guardia y encender la chispa de una revolución en ese país. Pero las fuerzas militares panameñas neutralizaron la fuerza invasora pocas horas después de haber desembarcado.

    Poco después de la frustrada aventura panameña, otro grupo militar partió secretamente de Cuba el primero de Junio de 1959 con destino a Costa Rica, desde donde pensaban infiltrarse en Nicaragua para ultimar al presidente/dictador Luis Somoza, enemigo jurado de Castro. La invasión fracasó y, por supuesto, Castro negó su participación en la misma.

    Menos de dos semanas más tarde, el 14 de Junio de 1959, Castro envió un grupo similar a la República Dominicana, con la misión de asesinar al Presidente Rafael L. Trujillo. La animadversión de Castro hacia el dictador dominicano se remontaba a sus días en la Universidad de La Habana, cuando, en 1947, se unió a un grupo de cubanos que se entrenaba en Cayo Confites para invadir la República Dominicana y asesinar a Trujillo.

    Ambas operaciones, en Nicaragua y la República Dominicana fracasaron, y Castro se apresuró a negar que él personalmente las hubiese ordenado. Pero, dada su afinidad por tal tipo de hechos, todo indica que fue Castro quien las ordenó.

    Tan sólo un par de meses más tarde, a mediados de Agosto de 1959, Castro envió una grupo militar a Haití. Su misión consistía en asesinar a François “Papa Doc” Duvalier, el dictador haitiano. El grupo se componía de 30 cubanos, había sido organizado por Che Guevara, y lo comandaba un argelino que había luchado en las fuerzas de Castro en la Sierra Maestra. Pero, tal como había sucedido con las operaciones contra Panamá y República Dominicana, esta también resultó en un desastre, y la mayoría de los atacantes perecieron. Castro nunca respondió a las acusaciones del gobierno de Duvalier de su complicidad en la operación.

    En 1962, Castro intentó asesinar al presidente democráticamente electo de Panamá, Roberto Chiari. Según un informe del FBI, fechado el 25 de Octubre de 1962, Humberto Rodríguez Díaz, uno de los asesinos enviado por Castro, en complicidad con un ex-embajador cubano en Panamá, trató de atentar contra la vida del Presidente panameño.

    El próximo año, en la primavera de 1963, Castro envió varias toneladas de armas y municiones a un grupo revolucionario, para que asesinaran al presidente de Venezuela Rómulo Betancourt. La obsesión de Castro con asesinar al Presidente Betancourt, quien inicialmente lo apoyaba, ha sido ampliamente documentada.

    Ese mismo año, los periódicos colombianos publicaron reportajes informando que los aviones que habían transportado a un grupo de asesinos desde Cuba a la península de La Guajira, en Colombia, habían sido proporcionados por Fidel Castro. La misión de este grupo era asesinar al presidente León Valencia y derrocar su gobierno. Esta información fue corroborada el 17 de Octubre de 1963 por el propio Presidente Valencia, en una nota que envió a todas las misiones diplomáticas en Bogotá en la que acusaba a Castro de ser responsable por la operación.
    Unos pocos meses después, el 26 de Febrero de 1964, un nuevo complot fue descubierto con motivo de la visita que Valencia pensaba hacer a Cali. El próximo año, Valencia señaló a Castro como el instigador de ambos intentos de asesinato.

    En Julio de 1979, el dictador nicaragüense Luis Somoza fue derrocado por efectivos del Frente Sandinista de Liberación Nacional, que contaba con el apoyo de Castro, y escapó del país para convertirse en un exiliado político en el Paraguay. Unos pocos meses después Somoza y sus guardaespaldas fueron asesinados en una calle de Asunción por un grupo Sandinista que usó ametralladoras y bazucas. Algunos miembros de la inteligencia castrista se jactaron públicamente de que el equipo de asesinos había sido entrenado en Cuba.

    En el documental “Fidel”, dirigido por Estela Bravo, Castro cuenta una anécdota sobre lo que sucedió cuando en 1963 hizo una visita a la Unión Soviética invitado por Nikita Jrushchov. El Premier soviético deseaba limar asperezas con Castro después de los sucesos de la crisis de los cohetes de 1962, en los que había llegado a un acuerdo con el Presidente Kennedy a espaldas de Castro.

    Según Castro, Jrushchov lo invitó a ir de cacería y, durante ésta, un animal saltó a pocos metros enfrente del Premier Soviético y Castro le disparó con su escopeta. Los proyectiles cruzaron peligrosamente cerca de la cara de Jrushchov. “¿Y sabe lo que me pasó por la mente en ese momento?”, le pregunta Castro en el documental a su interlocutora, “¿Qué pasa si en una cacería, en un accidente de estos, yo le doy un tiro a Jrushchov?”

    El sólo hecho de que Castro haya recordado tan vívidamente el hecho, y que lo haya contado con lujo de detalles, incluyendo lo que pensó, indica que tiene una mente patológicamente enrevesada. Pero, conociendo a Castro y su afinidad por tal tipo de crimen, lo más probable es que en realidad lo que le haya pasado por la mente fue asesinar a Nikita Jrushchov quien, según Castro, lo había traicionado y humillado durante la crisis de los cohetes.

    Todo indica que Jrushchov nunca se percató de lo cerca que estuvo de ser una víctima más en la larga lista de jefes de estado asesinados por el magnicida caribeño.

  2. Chico yo veo una preocupacion en el Sr Gonzalez por potenciales, o cineticos vaya, cambios de opinion de sus contertulios que no entiendo. Para colmo, veo tambien la exsaltacion a no cambiar de opinion, como mismo el deja ver cuando cita tres de sus escritos en los que.. y felicidades .. dice lo mismo que dice hoy.

    Yo la verdad no entiendo eso. Yo he cambiado de opiniones tantas veces en mi vida, y me congratulo por eso, en serio, eso significa que soy capaz de aprender. Unas veces, supongo, haya cambiado de una opinion mejor a una peor, nadie es infalible al error, pero vanagloriarse por no cambiar opiniones es sinonimo, a mis ojos, de senilidad, por un lado y por el otro, de estar orgulloso de ser intransigente. Denunciar un cambio de opinion para invalidar una opinion es un tipo de falacia ad hominem que bajo ningun concepto prueba que la opinion vieja, o la nueva, son validas o invalidas respectivamente.

    Pero desde luego, ya sabemos que el Sr Gonzalez es un tipo que se enfoca mas en el sujeto que en el objeto.. OK, no hay bronca. En el barrio mio habia una vieja con fama de muy chismosa que era igualita, y yo la queria en serio cantidad.

  3. El Vice dijo:

    ¿Con hermandad musulmana incluida? El colmo sería que tuviésemos que sonarnos el Corán y rezar 5 veces al día.
    __________

    Y por eso es que entiendes tu “modelo egipicio”? Que desperdicio de buen gumbo… 😦

    A mi me gusta el termino como objeto para pensar. Yo si creo en el valor de las etiquetas como herramienta para entender el mundo, son muy utiles. Cuando uno habla sobre un pais y dice “es una democracia” esta utilizando una etiqueta que te ayuda a anticipar, reconocer y comprender de que va el rollo, verdad?

    Sobre el caso egipcio me he informado no poco (todo el mundo sabe que yo lo se todo) pero nunca se me habia ocurrido mirarlo asi, como un arquetipo, como una etiqueta para clasificar y entender (por comparacion) regimenes similares. Por eso cuando Dantes introdujo el termino me alegre, como me alegro cada vez que aprendo algo nuevo, y quede agradecido.

  4. Yo la verdad no entiendo eso. Yo he cambiado de opiniones tantas veces en mi vida, y me congratulo por eso, en serio, eso significa que soy capaz de aprender

    ~~~~~~~~~~~~~~~~~~

    El problema es que el SR.Gonzalez, no se da cuenta que se puede ser visco y geografo a la vez y no hay contradiction en ello.

  5. Tu razonamiento es válido, Atravesao, pero Egipto posee una cultura en la que el islamismo (sobre todo después de Mubarak) trata de abrirse paso a como de lugar. Y en lo personal las teocracias me parecen terribles, de ahí el sarcasmo con el Corán y la hermandad musulmana con los rezos 5 veces al día.
    Pero yo entendí perfectamente que quiso decir Dantes y hasta estoy en la misma cuerda si comparamos, excepto por la sharia, que el sistema egipcio no está muy lejos de lo que sucede en Cuba.
    Así que más que en desacuerdo con tu comentario te doy un +1.

    الله، الرحمن الرحيم
    “بالتأكيد لديك في رسول الله واحد
    أسوة حسنة السلوك، لأنه الذي فقد الأمل
    بالله واليوم الآخر، والذين يذكرون الله “.
    33:21 القرآن الكريم 🙄

  6. Sobre el discurso de Diaz-Balart, es en verdad profetico. Tan profetico como solo pueden serlo las profecias que se hacen after the fact…

    El discurso es apocrifo, es un mito del exilio. 🙂

  7. No te vi pedir enlace corroborando que el discurso actualmente se pronuncio, Vice… Sesgo? 😛

    Pero aqui tienes:

    http://ufdc.ufl.edu/UF00015180/01817

    Esas son las sesiones de los dias 18 y 19 de abril de 1955, que fue cuando se aprobo la ley de amnistia. En ese mismo sitio estan las minutas de todas las sesiones de ese año. Lee y comprobaras que Diaz-Balart no dijo nada en contra y si a favor de dicha ley.

    No por fidelista sino por batistiano.

  8. Bueno bueno.. tampoco es que creo sea necesario discutir sobre si en verda Diaz Balart fue o no profeta. Si el exilio se invento eso despues.. pufff, vaya estupidez que lo haya hecho, si lo dijo Diaz Balart en el 55 en realidad, es profetico, pero le falta mucho a Diaz Balart para ser objeto de culto, aun con esa profesia y mucho menos canonizarlos.. Tema absurdo del que paso. Es mas, lo voy a aceptar, igual da.. ok, no lo dijo en ese año sino se lo inventaron despues. Sea cual sea el resultado de esa diatraba, igual todo lo que ha pasado ya paso. 🙂

  9. Sobre el discurso de Diaz-Balart, es en verdad profetico. Tan profetico como solo pueden serlo las profecias que se hacen after the fact…

    ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

    Si ese fuera el caso, entonces muchos hubieran salido a desmentirlo o desacreditarlo, tanto dentro de Cuba como fuera de Cuba, incluyendo al gran amigo de Fidel Max Lesnick que vive aqui en Miami, porque aun estan vivos varios de esa epoca, que pueden desmentir el hecho de ser falso.

  10. Le pido a Dios, el altisimo, el lunico amo de la tierra y de los cielos, que estoy que voy a traer aqui no derive, otra vez, en una discusion sobre las bondades y maldades de la disidencia. Doy mi palabra, con la mano izquierda en la biblia y la derecha levantada que no es esa mi intencion.

    Se han reunido en Mexico, no si si todos estaban fisicamente ahi, un grupo representativo de la flota de organizaciones disidentes que hoy pululan en la isla. Estaba la UMPACU, el MCL, el SOMOS + y otros tantos. Nombres como Vladimiro Roca, Fariñas, Eliecer, Reinaldo Escobar entre otros aparecen como firmantes de una declaracion que surge de ese encuentro que concluye en tres puntos de comunion de estos grupos y son estos:

    Punto numero uno. Pacatpumpum shsssssshhsssshsssspa pra prrrrrrpaapapa PUM. Rudy Rudy Rudy Rudy (los que veian Otro Royo lo entenderan).

    1. La imperiosa necesidad de que Cuba transite a la democracia
    2. La compartida vocación de que este tránsito ocurra de forma pacífica
    3. El respeto a la diversidad de métodos de lucha no violentos

    Pueden ver la declaracion aqui:
    http://www.14ymedio.com/nacional/Declaracion-conjunta-Caminos-Cuba-democratica_0_1682831704.html

    Hace unos dias, 14ymedio entrevisto a Wallesa, mencionando otros tres punto (Regina trajo algo de eso aqui) que basicamente pedian respeto a tratados internacionales de derechos humanos por parte del castrismo y cosas asi. Walessa les dijo a los de 14.5 que esos tres puntos (no los expuestos arriba con fanfarria de Rudy, estaban bien, pero que eso significaria que Raul abandono el poder, y que deberian poner ese punto de Raul abandonando el poder.

    Yo estoy de acuerdo en que para pensar en democracia plena, respeto a tratados internacionales, y cosas asi, lo primero es sacar a patadas a Raul (solo no se va) pero aqui viene mi discrepancia, y no es con la disidencia sino con un enorme sector del exilio… pero mejor, en otro comentario.

    Punto numero dos.. Pacata pum pim pa tra, rrrrrrrrrr papapapapaaaapapashhhhh PUM. Cubiche cubiche cubiche.

  11. Sobre los motivos del señor Lesnick para no desmentir el supuesto alegato solo podemos suponer. Pero para que hacerlo, si tenemos registro oficial de todas las sesiones del Congreso?

  12. Sobre los motivos del señor Lesnick para no desmentir el supuesto alegato solo podemos suponer. Pero para que hacerlo, si tenemos registro oficial de todas las sesiones del Congreso?

    ~~~~~~~~~~~~~~~~~

    Porque posiblemente no lo dijo en el congreso, lo dijo en otro lado lo que alguien quizas lo quiso poner ahi, pero tuvo que haberlo dicho en algun lado, o de lo contrario ya lo hubieran hecho talco por mentiroso, aqui le sacan lasca a todo.

  13. Concuerdo, lo primero es sacar a patadas a Raul, la pregunta es como se logra esto.

    He visto, y es de aqui de donde viene la razon por la que traje esto, varios grupos de exiliados organizados en.. jajajaja.. blogs.. que han criticado a los disidentes por esos puntos light, alegando que lo primero es.. de nuevo, sacar a patadas a la tirania. Repito, concuerdo con la esencia pero.. criticar a la disidencia por eso? De nuevo, esto no trata sobre la disidencia, ya veran chicos.

    Tiene hoy la disidencia capacidad logistica para organizar un sector importante de la sociedad cubana para un levantamiento o serie de ellos que hagan que Raul escape por la puerta trasera, o se siente en una mesa a negociar su amnistia?

    La respuesta es NO. No tiene capacidad estrategica hoy de movilizar. Las comunicaciones todas intervenidas, en manos del regimen, filas totalmente infiltradas de seguros que al primer asomo de algo realmente peligroso aplastan el intento antes de empezar. Acceso nulo a medios de comunicacion, pero ademas, rapidos metodos, efectivos para saber donde estan en toda hora, y apresarlos cuando sea conveniente en segundos, lo que anula tambien la posibilidad del clandestinaje para tirar proclamas por todo el pais haciendo llamados a la rebelion que ademas sean tomados en serio. Lo unico que lograra un disidente si dice “A Raul hay que sacarlo a patadas” es que lo encanen en segundos. Esa es la cruda realidad hoy. No tienen fuerza de respaldo para hacer declaraciones fortisimas que conocen ellos ademas son las que pegan en la situacion de cuba (recordar mi postulado, no son ni mas ni menos inteligentes que yo o nosotros).

    O sea que en pocas palabras, los unicos tumultos que escuchamos lo que la disidencia dice estamos aqui, afuera de Cuba, adentro ni siquiera saben de la exitencia o actividades de la disidencia y mucho menos de declaraciones o llamados. Esto se traduce en que cada llamado que pueda hacer la disidencia solo podra ser cumplido en masa por el exilio. Entonces creo yo que vinculando vocacion con posibilidad, me parece logico, la disidencia se queda en reclamos conceptuales y no en llamados porque aun no tiene publico entre la unica gente que puede seguirlos, los de adentro, a menos que me digan que el exilio, unico publico masivo, va a agarrar aviones y viajar a Cuba para lanzarse a las calles.

    Seamos realistas gente!!!!

  14. General Secretary Gorbachev, if you seek peace, if you seek prosperity for the Soviet Union and Eastern Europe, if you seek liberalization: Come here to this gate! Mr. Gorbachev, open this gate! Mr. Gorbachev, tear down this wall!
    — Quote by Ronald Reagan, Speech at the Berlin Wall (June 12, 1987)

    ~~~~~~~~~~~~~~~~~~

    Que tambien Ronald Reagan era profetico, solo 3 anitos mas tarde y bum se cayo el muro de Berlin.

  15. Dantes dijo:

    Porque posiblemente no lo dijo en el congreso, lo dijo en otro lado lo que alguien quizas lo quiso poner ahi, pero tuvo que haberlo dicho en algun lado, o de lo contrario ya lo hubieran hecho talco por mentiroso, aqui le sacan lasca a todo.
    __________

    En otro lado, eh?

    Y entonces alguien arreglo un poquito el discurso y lo situo en el congreso y dirigiendose al presidente? Y lo puso a regañar a sus colegas por aprobar la amnistia cuando el mismo, Diaz-Balart, fue uno de los que voto por ella? Y tambien le pusieron quizas algunas palabrillas en la boca tales como “totalitario”, un termino que vino a aparecer en ambientes academicos como 20 años mas tarde?

    Pero igual, mas que menos, es el mismo discurso profetico que sin duda Diaz-Balart pronuncio?

    Nada, que no hay peor ciego que el no quiere ver. Perdon por molestar! 🙂

  16. Y entonces alguien arreglo un poquito el discurso y lo situo en el congreso y dirigiendose al presidente? Y lo puso a regañar a sus colegas por aprobar la amnistia cuando el mismo, Diaz-Balart, fue uno de los que voto por ella? Y tambien le pusieron quizas algunas palabrillas en la boca tales como “totalitario”, un termino que vino a aparecer en ambientes academicos como 20 años mas tarde?

    ~~~~~~~~~~~~~~~~~

    Hombre claro la gente tiende a maquillar y modernizar discursos antiguos, y ponerlos donde quiera, que les guste, lo hace todo el mundo, porque va hacer diferente ahora el exilio,

  17. Me parece que Atravesao ha sido convincente, ha traido las minutas oficiales, asumo, de aquellas sesiones donde, sin leerlas, le creo a Atra, se ve que D B no dijo en realidad aquel discurso en esas sesiones. ¿Creen entonces que vale la pena seguir discutienso si el DB lo dijo o no alli?

  18. The concept of totalitarianism was first developed in the 1920s by the Weimar German jurist, and later Nazi academic, Carl Schmitt and Italian fascists. Schmitt used the term, Totalstaat in his influential work on the legal basis of an all-powerful state, The Concept of the Political (1927).[2] The concept became prominent in Western anti-communist political discourse during the Cold War era, in order to highlight perceived similarities between Nazi Germany and other Fascist states on the one hand, and Soviet Communist Party states on the other.

    ~~~~~~~~~~~~~~~

    A si que vino a aparecer 20 años mas tarde no, que no hay peor ciego que el no quiere ver, de todas formas no es molestia.

  19. El detalle para mi queda aclarado, no tenia dudas, mi vida no cambiara por eso, la amnistia fue un error, hayalo o no dicho D B en aquel entonces, las consecuencias son claras. Tampoco doy por sentado que no hubiese pasado algo similar, aunque fuese despues, de haber cumplido totalmente sus sentencias los reos. Y ya..
    Todos los dias se aprende algo nuevo, yo al menos aprendi hoy que no cito mas aquel discurso.. ya tengo dudas, casi certezas, de su poca veracidad en tiempo y espacio, y ademas, que tampoco es que se gane tanto con citarlo. Es como intentar probar la valentia o cobardia de Fidel, totally careless.

  20. ¿Creen entonces que vale la pena seguir discutienso si el DB lo dijo o no alli?

    °°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

    Atravesao no esta discutiendo si lo dijo ahí o no, el punto de el, es que no lo dijo, que fue un invento del exilio.

  21. Me parecio que el discurso que tu posteaste, Dante, dejaba claro por el tono que se trataba de un discurso en el parlamento a raiz de la discusion y aprobacion de la amnisitia. Me parecio que Atra traia minutas de aquella reunion donde no aparecia ese discurso y mas bien concordancia de D B con la admnistia.

  22. Me parecio que el discurso que tu posteaste, Dante, dejaba claro por el tono que se trataba de un discurso en el parlamento a raiz de la discusion y aprobacion de la amnisitia. Me parecio que Atra traia minutas de aquella reunion donde no aparecia ese discurso y mas bien concordancia de D B con la admnistia.

    °°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

    Quizas lo dijo mucho después al ver que Fidel siguió planificando la lucha subversiva desde Mexico, el problema que para saber exactamente donde lo dijo y en que fecha lo dijo, habría que preguntarle a sus hijos Linconl o Mario porque Rafael murió en el 2005.

  23. Señor Gonzáez:

    Parece que usted no lee lo que le responden, o que responde a lo que no le han dicho. En ninguna parte de mi comentario dije que no era “opinador”, dije que ud. me llamaba “experto” y que yo no me consideraba tal. Así que lo reafirmo: ” “Me parece que el equivocado en sus calificaciones hacia mi es usted.” ¿Ya ve? Hasta ud. se equivoca.

  24. #28 por Sr. Gonzalez el diciembre 3, 2014 – 14:48

    Vice: “¿Pudieras poner ejemplos, González, de esas contradicciones en los escritos de Yañez?”

    Y que me lo digas tú!!!!

    Nada amigo, paso del tema…….. Saludos.

    #38 por Sr. Gonzalez el diciembre 5, 2014 – 15:13

    Vice me dijo: “No es criticar por criticar. Deja caer algunos argumentos de vez en cuando, deja al mensajero en paz, y trata de aportar algo, que inteligencia te sobra.”

    Gracias, gracias por lo del sobrante de inteligencia, que aunque me lo dicen a diario, igual se agradece. Sobre los argumentos sobre el tema te hago una sugerencia, mira, hace como un año en este mismo lugar debatíamos mucho sobre lo del neocastrismo. Yo preparé tres temas que se presentaron a debate:

    1,) La Nada Cotidiana II

    2,) La esencia del Neo Castrismo

    3,) Las bondades de Fidel

    Con sólo revisar en los archivos de TLP tendrás con amplitud todos mis argumentos al respecto. Los que expresé entonces son exactamente iguales a los que mantengo ahora (en eso me diferencio de Yañez).

    °°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

    Primero dices que pasas del tema y 2 días después regresas con el tema, no es caso eso Contradictorio, me parece que no te diferencias del Sr Yanez, te contradices tanto tu como el.

  25. Concuerdo, lo primero es sacar a patadas a Raul, la pregunta es como se logra esto.

    °°°°°°°°°°°°°°°°°°

    No se puede, aunque tuviera de su parte algúna porción o la mitad del ejercito, solo desencadenaría una guerra civil, y la pronta intervención de eeuu en el conflicto solo seria cuestión de tiempo, de lo contrario se podía convertir en otra Siria o Somalia, con una enorme cantidad de muertos y una gigantesca devastación en infraestructura del país, es la peor solución de todas, ya que ninguno de los bando estaría lo suficientemente fuerte para derrotar rápidamente al otro, se convertiría en un conflicto de desgaste aun mas devastador.

  26. Desde el inicio mismo del derrocamiento de la dictadura de Batista, Fidel Castro ha traicionado a cuanto seguidor de buena fe se incorporó al proceso revolucionario para restablecer el cauce democrático. No le bastó con la traición a todo aquel que se pronunció alarmantemente contra el cambio de rumbo que tomaba una Revolución tan popular sino que los trituró sin compasión. Desde combatientes del Moncada como Gustavo Arcos que le condujo el automóvil que nunca llegó a entrar en el famoso cuartel pero que le costó un balazo en la cadera hasta otros combatientes de la misma gesta que lo siguieron mas tarde en el Granma como Mario Chanes de Armas que cumplió hasta el último día de sus 30 años de presidio.

    Comandantes del calibre de Huber Matos que simplemente renunció a sus cargos por no acompañarlo en el camino del totalitarismo y que igualmente cumplió hasta el último día su condena a 20 años de prisión.

    Pero la traición fundamental, no solo a los que sufrieron la represión e ignominia al oponerse al camino de una tiranía más sangrienta que la de Batista fue a aquellos que dieron sus vidas siguiendo el programa revolucionario totalmente democrático del Moncada. La traición total al programa insurreccional del 26 de Julio que prometió un retorno de Cuba a la democracia representativa, a la Constitución de 1940 y a la celebración de elecciones libres en un año y medio después del triunfo de la insurrección.

    Incontables son los ejemplos que necesitarían toda una biblioteca para registrar las traiciones de Fidel Castro. Y en todos, absolutamente en todos, estuvo presente el gastado argumento de la patria en peligro, de salvaguardar la soberanía de Cuba, de la falta de lealtad de los que disienten y la traición al máximo líder. Que como dijo Raúl en su discurso del 14 de junio de 1989 donde anunciaba el arresto del General Ochos – “Fidel es el papá de todos los cubanos” y sus órdenes, “encarnan el mandato y la voluntad de la Patria”.

    Estoy seguro que estos nuevos Generales/Camilitos y Cadetes/Oficiales desconocen la realidad histórica que le ha tocado vivir al pueblo cubano. Han sido muchos años de hermetismo, de tergiversación de la verdad, del empleo irrestricto de toda una maquinaria diseñada para convertir la verdad en mentira y viceversa. Pero siempre hay quien no se conforma con los credos ni el oscurantismo y encuentran la forma de informarse con fidelidad.

    El pretexto más utilizado para justificar la conculcación de las libertades y de los derechos de los cubanos ha sido el de “la soberanía en peligro” Comenzaremos por ese aspecto. No es necesario dar explicaciones detalladas de qué sucedió, prefiero limitarme a sus sanos juicios y que sean ustedes mismos los que investiguen y evalúen acontecimientos trascendentales ocurridos después de 1959 que por lo menos a mi me demostraron que el régimen implantado en Cuba por Fidel Castro ha sido el más entreguista de nuestra soberanía nacional en toda su historia.

    – ¿Solicitó o no Fidel Castro que una Brigada Motomecanizada Soviética permaneciera en Cuba por más de 20 años en las proximidades de Santiago de las Vegas con toda su técnica militar y armamentos? ¿Teníamos nosotros más que suficientes Brigadas con el mismo potencial combativo para cumplir esas funciones?

    – ¿Tuvimos o no una Brigada similar durante largos años en Etiopia para proteger al asesino de Mengistu?

    – ¿Con que derecho FC cedió esa región de Santiago de las Vegas a una potencia extranjera para que la convirtiera en una base militar en el corazón de nuestra patria?

    – ¿Entregó o no FC a las tropas soviéticas toda la región donde radicaba el antiguo reformatorio de menores de Torrens conocido en la guerra fría como Complejo de Lourdes para que montara una base militar de exploración y espionaje electrónico contra Estados Unidos?

    – ¿Solicitó o no Fidel Castro al gobierno soviético que enviara pilotos de combate rusos para defender a Cuba y así poder enviar a los mejores pilotos cubanos para la guerra de Angola?

    – ¿Con que derecho FC accedió a que pilotos rusos que ni hablaban español se ocuparan de la defensa de los cielos de Cuba? ¿Fue discutido en la Asamblea Nacional? ¿Fue aprobado por decisión de la Asamblea o por algún referéndum que le diera legitimidad?

    – ¿Teníamos o no los suficientes pilotos para cumplir ese deber sagrado de defender la patria que solo corresponde a los cubanos?

    – ¿Le cedió o no Fidel Castro un tercio de la base aérea de San Antonio de los Baños a la aviación estratégica de la Unión Soviética para que basificara sus mastodontes TU-95? ¿Es o no verdad que a los militares cubanos se les prohibió la entrada en esa área de nuestra propia base?

    – ¿Qué relación puede tener digamos con la soberanía de Angola (la cual supuestamente “defendíamos” ) el aplastar al mejor estilo soviético, empleando nuestros tanques, el golpe de Estado que una propia fracción del MPLA dirigida por Nito Alves intentó darle a Agostino Neto? – intentona apoyada además por la propia URSS – ¿No era ese un conflicto interno de la organización gobernante MPLA a más de un año de haberse retirado a Namibia las tropas sudafricanas que apoyaron a la UNITA en 1975?

    ¿Tienen todavía estos señores la desfachatez de hablar de soberanía?

    Pasemos ahora a “La traición a la Patria”

    ¿Cuál sería una verdadera traición a la patria; la que le endilgaron al general Arnaldo Ochoa para asesinarlo con visos legales por poner en peligro la subsistencia de un grupo ilegitimo de poder o la de un gobernante protegido dentro de un Puesto de Mando, en un bunker a prueba de golpes nucleares como estábamos nosotros en la Crisis de los misiles nucleares pidiéndole a la metrópoli protectora que iniciara los golpes nucleares contra Estados Unidos que indudablemente acabarían con la existencia de todos los cubanos que no tuvieran dicha protección?

    No especulo, he aquí el párrafo de la carta donde Nikita Krushov se opone a tamaña irresponsabilidad: “En su cable del 27 de octubre Vd. nos propuso que fuéramos primeros en asestar el golpe nuclear contra el territorio del enemigo. Vd., desde luego, comprende a qué llevaría esto. Esto no sería un simple golpe, sino que el inicio de la guerra mundial termonuclear”.

    ¿Nos dijo o no Raúl Castro en una reunión que fue grabada y después distribuida por todas las unidades que el coronel Pedro Tortoló Comas debió haberse pegado un tiro por no haber combatido hasta la muerte sacrificándose junto a los 784 cubanos que allí había?

    Si es que encuentran el famoso video vale preguntarse ¿que hizo Fidel y Raúl Castro después del asalto al Moncada sin estar rodeado por ninguna fuerza incomparablemente superior sino rendirse a un sacerdote católico para que los protegiera? O ¿Qué hicieron otra vez en Alegría de Pio sino fue correr despavoridos quedando dispersos?

    Destruir a Tortoló como lo hicieron por haberse negado a sacrificar centenares de vidas inútilmente para complacer el ego insaciable de un caudillo, es para mí una traición sin precedentes no solo al coronel sino a todos los oficiales que allí había, a los centenares de hombres que iban a morir y más aun a las esposas, hijos y familiares que perderían a sus seres más queridos. Saquen ustedes sus propias conclusiones si alcanzan a ver el video.

    Por último definamos la lealtad.

    Todos los que le digan que si han llegado a ser lo que son, se lo deben al Comandante en Jefe, a la Revolución, al Partido o a cuanto otro fetiche se les ocurra están tendiéndole la trampa para que crucen la fina línea que separa la lealtad de la sumisión.

    Cuba es una isla sin fronteras ni conflictos fronterizos de ningún tipo, sus fuerzas armadas están concebidas para defender el país de una agresión militar extranjera y no tienen contemplado en su doctrina militar ser empleadas contra la propia población civil. El mantenimiento del orden es la responsabilidad que se le ha dado al Ministerio del Interior.

    Existe una gran diferencia entre la lealtad y la sumisión. La lealtad es el cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría de bien. La sumisión es el sometimiento de alguien a otra u otras personas.

    Cuando se actúa en interés de un grupo de gobernantes en contra de los intereses de la mayoría del pueblo cubano se ha traspasando el campo de la lealtad para caer en el de la sumisión.

    Nunca será lo mismo someter una multitud que regir una sociedad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s