Después de las meganarraciones

comumires17417

FERNANDO MIRES

Original: Diario de Cuba

La mayoría de quienes trabajamos con esa cosa tan resbalosa llamada ciencia política estamos de acuerdo en un punto: las meganarraciones históricas atraviesan por una profunda crisis. En tal sentido podríamos afirmar que la política ya no puede seguir orientada de acuerdo a cánones trascendentalistas, o por un “más allá” situado fuera de los espacios de la conflictividad real de actores que disputan sus intereses e ideales en la polis que habitan, sea esta nacional, regional o global.

La crisis —al parecer terminal— que vive la mayoría de los proyectos socialistas en su cuna originaria, Europa, puede ser también vista como un resultado de la crisis de las grandes narraciones históricas. Pero también a la inversa. El socialismo en todas sus variantes fue una ideología futurista, portador de una promesa igualitaria y, en las visiones más alucinadas: de una sociedad perfecta.

Las desgracias materiales en que convirtieron a sus naciones los regímenes comunistas cuando se hicieron del poder sería un argumento más que suficiente para aceptar la definitiva devaluación histórica de los vendedores de futuro. Para muchos, una tragedia. La meta de “la sociedad superior” había sido para los socialistas lo que el paraíso es para las religiones.

Desde que cayó el Muro de Berlín, los socialistas revolucionarios (o comunistas) casi no existen o se han convertido en algo que está mucho más cerca del ideario del fascismo que del socialismo, sobre todo en el ex Tercer Mundo (Assad, Castro, Maduro, Mugabe, Ortega, entre otros).

Los socialistas democráticos, principalmente los europeos, lograron sobrevivir a la debacle originada por la caída de los regímenes comunistas. Pero hoy, con cierto retraso, les está llegando el turno. Casi en ningún país europeo logran levantar cabeza. En las recientes elecciones de Austria y Holanda mostraron estar en extinción. El fenómeno Schulz en Alemania se está desinflando tan rápido como apareció. En Francia sobrevive solo gracias a una extrema izquierda demagógica encarnada en la persona de Mélenchon. En España se encuentran incluso debajo del neoestalinismo representado por Podemos.

Definitivamente tuvo razón Alain Touraine. El socialismo fue una ideología de la sociedad industrial. Pero esa sociedad industrial ya no existe y los socialistas, tanto los revolucionarios como los democráticos, no han logrado adecuarse al nuevo orden de cosas equivalente a la sociedad posindustrial (o digital).

No son pocos, sin embargo, los que piensan que junto con la caída real e ideológica del socialismo en sus dos versiones, la comunista y la socialista democrática, entramos por la vía de un mundo sin esperanzas, al infierno del capitalismo sin salida, a la noche de la resignación total. ¿No fue el socialismo la alternativa al capitalismo? Frente a esos lamentos, vale la pena reflexionar con cierta calma.

¿No ha pensado nadie que la disyuntiva “comunismo o socialismo” nunca existió? ¿O que el socialismo solo fue una ideología surgida de una creencia naturalista decimonónica, una que desde la era de los filósofos positivistas suponía que las sociedades son organismos vivos que se desarrollan desde estadios inferiores hacia otros supuestamente superiores? ¿No se han dado cuenta todavía de que el socialismo en la antigua URSS, China y Cuba no fue más que la vía estatal hacia el capitalismo más salvaje que es posible imaginar? Vale la pena meditarlo. No sería la primera vez que una creencia falsa se ha mantenido, incluso durante siglos sobre una base supuestamente científica.

Antes de Copérnico las ciencias establecían que el Sol giraba alrededor de la Tierra. Antes de que apareciera la química los científicos creían en la alquimia. Antes de Einstein nadie pensaba en una realidad no-material. Después de Marx, hay quienes suponemos que la llamada sociedad no está sujeta a evoluciones orgánicas, que el futuro es incierto y —sobre todo— que ningún orden político y social puede ser mejor que las personas que lo conforman.

Si queremos buscar dicotomías, la que ha existido a lo largo de un gran plazo histórico ha sido entre economías estatales y economías liberales; o también: entre economías con mayor o con menor participación social. Pero la alternativa entre comunismo y capitalismo no ha existido jamás, por lo menos no en el sentido planteado por los llamados “clásicos”.

El socialismo no fue más que un producto de la imaginación de algunos grandes maestros. Si lo vemos así, el fin del socialismo que hoy estamos presenciando, no sería más que el fin de una ilusión, o si se quiere, de una meganarración surgida de un paradigma científico no aplicable a la dinámica del mundo que habitamos.

Por supuesto; tampoco es para celebrarlo. Los socialistas, sobre todo los democráticos, pese a ser irreales, existieron. Y detrás de sí, como todo lo que desaparece, han dejado un vacío. Desde ese vacío emergen en Europa los llamados populismos de derecha; algunos de ellos, decididamente fascistas.

No es casualidad que mientras más estrepitosa es la debacle de los partidos socialistas, más violentas y numerosas son las embestidas de los radicales políticos. En cierto modo ellos reclaman para sí partes del legado socialista, entre otras, el paradigma de las mega-narraciones. La lucha de clases es dirigida —basta escuchar a la Le Pen— en contra de las elites políticas y de los emigrantes más pobres (sucesores teóricos del “lumpenproletariado” de los marxistas). La progresía (clase política) ha sustituido a la burguesía y el enemigo principal ya no es el imperialismo norteamericano sino la Unión Europea. Frente a ese enemigo caben todas las alianzas: desde los EEUU de Trump hasta la Rusia de Putin.

Pero el peligro de los nuevos radicalismos —es la buena noticia— no será esta vez enfrentado por los radicalismos de izquierda como ocurrió en el siglo pasado. Esa es la clave que explica por qué el avance neofascista está siendo hoy contrarrestado, no con otros movimientos y líderes portadores de promesas metahistóricas, sino con amplias coaliciones democráticas. Esas coaliciones no ofrecen ningún futuro luminoso, ninguna redención para la humanidad, ningún hombre nuevo, ninguna meganarración. Esas coaliciones solo quieren salvar lo poco de lo bueno que tenemos. Por ejemplo, a esa democracia que, citando por enésima vez a Winston Churchill, es “la peor de las formas de gobierno con excepción de todas las demás”.

Gracias a esas nuevas coaliciones a las cuales los socialistas democráticos (o sus restos) comienzan a plegarse, la política europea ha recuperado lo que nunca debió haber perdido: su sentido existencial; su permanente negación a quienes en nombre de grandes ideales y principios supuestamente universales pretenden destruir las libertades inscritas en esa joya de la historia que es la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

En ese punto tiene razón Michael Ignatieff: los derechos humanos (y no las meganarraciones) son —o han llegado a ser— la ideología del Occidente democrático.

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23 comentarios sobre “Después de las meganarraciones

  1. No hombre espero no este hablando en serio. Vaya y disfrute de españa y ya. No tome de su tiempo libre para visitar a esa crapula. No te bajes a su sotano.

  2. ¿Vice, qué fue lo que me perdí? ¿Te banearon de nuevo por pedir a los pioneritos que cumplieran el reglamento luego de que la puta aldeguer se ha cansado de ofenderte por allá?
    ¿Será que los pioneritos pensaron que con la “amnistía” ibas a jugar al flojo con los comentarios y no decir todo lo que siempre les has dicho?
    De paso, la carta que le metiste al vejete comemierda de Alexis no te pudo quedar mejor.

  3. Y sí, coincido con Evelio, la rata aldeguer tiene cara de las dos cosas; HP y maricón.
    Por eso nunca me arrepentiría de haberle dicho todo lo que me ha dado la gana cada vez que ha intentado meter su asqueroso hocico en este blog, aunque sé que a algunos les haya parecido un extremismo de mi parte para con la sabandija.

  4. Vamos a dejarlo aquí, amigos. Hasta voy a borrar MIS comentarios de esta entrada.
    Ya me comprenderán.
    Saludos y un abrazo para Evelio, Maha, Rei, y GB.

  5. llegue tarde… me perdi el lio………. pero sabia que terminaria asi……de que otra forma podria ser ?

  6. Je, je, je. Por la escuelita de los pioneritos anda muy quejumbrosa la puta aldeguer, porque la hemos llamado en este blog por lo que verdaderamente es.
    Y el otro lloriqueo es porque le dije comemierda aqui al vejete arterosclerotico que todavia sigue con la baboseria del “milagro” comunista.
    Si, yegua aldeguer, lee bien, para que sigas con tu acostumbrado lloriqueo y los “chismecitos” de siempre, haciéndote la doncella ultrajada frente a tus compinches.

  7. Bueno, hasta que el vejete calvet mostro la hilacha en LJC. Si se fijan, el despide (cierra) el post anterior, “magicamente” se abre uno nuevo y aparecen sus comentarios primero, como siempre hablandose y contestandose a si mismo. Finalmente quedara solito, conversando consigo mismo,.. o con el profe canovas…. Saludos

  8. los muchachitos “jovencuberos” tienen las paticas bastante flojitas, ni siquiera aguantan rounds en el blog de paquito, por alli se aparecieron la calvet y el chachapeo y no aguantaron 2 dias, mas nunca retornaron con sus babosadas.

  9. Tranquilos. 😀
    Yo estoy haciendo algunas gestiones “diplomáticas” que espero tengan algún resultado.
    Ya les informaré con lujo de detalles llegado el caso, pero por el momento no puedo decir más por respeto a mi contraparte.
    El vice no está durmiendo. Tampoco es tonto. 😉
    Saludos a todos.

  10. Por ejemplo, este comentario lo borraron, como muchos otros que he hecho bajo mi nick o usando otros para comprobar cosas. Este lo hice bajo el nick Parisien. Y por supuesto, NO lo publicaron. 😀

    Tatu, te están haciendo quedar muy mal. Yo, Vice, y para demostrarte todas las cosas que te vengo diciendo vía email, fuí quien hizo el comentario bajo el nick Celso.
    Ese comentario fue BORRADO por alguien con acceso al panel de control de LJC, tal y como te he dicho en reiteradas ocasiones.
    Tú y yo sabemos quién es esa persona.
    No era cierto cuando yo hablaba de manipulación y sucieza? Pues ahí lo tienes.
    Jorge Fernando Aldeguer Álamo, alias milblogscubanos, josepcalvet, etc, es el tipo detrás del mal funcionamiento de este blog. Es el gran censor, el inquisidor de LJC, la persona que, como bien dijo Raudelis, ejerce el poder tras la sombra en este sitio.
    Por suerte hice las correspondientes capturas de pantalla en imagen y PDF.
    Esto está más podrido de lo que yo imaginaba. 😱
    En este blog no hay problemas reales de comentarios, lo que hay es un esquizofrénico tirando de los hilos, censurando, borrando comentarios, baneando comentaristas cuando le parece.
    No escapa.
    Vice.

    Si van al post de hoy verán la respuesta de Tatu a Celso, que no es otro que yo mismo.
    Dónde está el comentario de Celso? Pues lo borró “alguien” que dejó a Tatu completamente descolocado.
    Ojalá mis gestiones den fruto. 😉

  11. Tampoco quiero decir por ahora quiénes son los otros actores tras bambalinas.
    Esperemos que pase un poquito más de tiempo y que no haya necesidad de sacar ciertas cacas a la luz. 😉
    “No hay paz para los inicuos”, ha dicho Jehová. 😀

  12. Un saludo compatriotas.
    Señores, yo siemrpre lo he dicho, LJC esfunciona como un reflejo de la mentalidad policiaca y de pocas oportunidades a expresarse que se ve en la sociedad cubana, distorcionada por tantos años de represion a las ideas impuesta por los historicos de la revolucion. La unica diferencia es que tanto Tatu como Calvet son la policia reaccionaria vestidos de “yo no lo hice” o “aqui no se elimina a nadie” Son tan cobardes que no reconocen lo que hacen y te eliminan sin dar ninguna explicacion.
    Hay que entender tambien el papel de Calvet en todo el quehacer del blog aquel. Usted saca a Calvet del blog y aquello es algo 300% mejor. Yo me doy algunas vueltecillas como lector por alla y desde que el Vice entro al blog nuevamente Calvet no lo ha dejado de ofender, dia tras dia. Yo sabia que era un problema de tiempo proque al final, no se por que misteriosa condicion, al que se expresa con respeto PERO CON LA VERDAD se ho hechan en LJC.
    NO hay manera de subsistir en LJC a no ser que uno se limite a repetir las mismas mentiras y tonterias que dice Tatu y Calvet. Si uno va en contra, mas tarde o mas temprano lo eliminan a uno.
    La cobardia mayor es no tener un poco de valentia ni para reconocer lo represores que son.

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