Lisboa

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Las ventajas de vivir en Europa y los precios bajos para hacer turismo de ciudad en invierno me llevaron a principios de Marzo a Portugal. Lisboa, su capital y ciudad más vieja de Europa Occidental, en las mágenes del caudaloso río Tejo es una bella y fascinante ciudad con muchos atractivos arquitectónicos, culturales e históricos, muchos de ellos relacionados con el status de potencia mundial que el país ostentó durante siglos.

Una de las cosas novedosas para mí fue ver la cantidad de edificios revestidos con azulejos que protegen y ornamentan al mismo tiempo. Para una ciudad de más de 3 millones, si incluímos toda el área metropolitana, no hay muchas avenidas anchas, pero espléndidos monumentos, plazas ,parques y construcciones de carácter político, militar y religioso compensan esa pequeña carencia. Mi favorita es el Castillo de San Jorge, punto más elevado de la ciudad que ofrece una vista magnífica de la misma. El paseo por esta antigua fortaleza militar es obligatorio para quien visite Lisboa.

La parte vieja de la ciudad merece días para visitarla. Por estrechas calles con notables cuestas y compartiendo vía con autos y ciclistas circulan los antiguos y emblemáticos tranvías amarillos de Lisboa. Cuadras y cuadras de arquitectura colonial, pequeñas casas y negocios con las usuales tejas rojizas se amontonan en filas interminables. De vez en vez aparecen construcciones de valor religioso como la Catedral de Lisboa de 1150 y la Iglesia de San Antonio, sitio de peregrinación erigido en el lugar donde nació San Antonio de Padua. Faroles a la usanza antigua, sinfín de modelos de barandas y balaustradas, ropas tendidas en los balcones, ventanas abiertas que invitan a un breve fisgoneo y una abrumadora cantidad de concurridos restaurantes y pastelerías-cafeterías complementan el encanto de esta parte de la ciudad. Contrastando con lo descrito, también hay que mencionar que hay varios edificios clausurados o en reparación -trabajo complicado y lento por alta densidad pobacional del área.

Una eficiente red de transporte urbano facilita el acceso a todas partes sin dificultades. Además del tranvía antiguo hay tranvías modernos, autobuses, microbuses que cubren principalmente rutas con pendientes muy inclinadas y el metro. Los precios para salarios norteamericanos y noreuropeos son baratos. El hecho de que todos los portugueses comprenden español facilita muchas cosas y ahorra tiempo. Lisboa es una ciudad que vale la pena visitar y con esto le recomiendo a la tropa de TLP que lo hagan si se les da la oportunidad, principalmente a la barra española, pues la tienen en el barrio. Se me quedan cosas por contar, pero no quiero aburrirlos. Pensé que 5 días me iban a ser suficientes, pero el último día mientras caminaba por el Acueducto y miraba un avión que descendía para aterrizar sabía que algún día regresaré.

Saludos a todos.

Cap. Nemo

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Gracias Costa Rica

Yo llegue a Costa Rica hace 18 años y un mes. He aprendido tanto en este país, he modulado tanto aquí mi forma de pensar, mi forma de reaccionar. He aprendido tanto de tolerancia y respeto. A muchos les parecerá extraño que sea yo precisamente quien diga esto, alguien que se la pasa “fajado” con medio mundo, pero en realidad con quien me la paso fajado es con la gente que ha resultado ser lo contrario a lo que aprendí en Costa Rica, gente, con razones o no, que no tolera. He leído un post de alguien llamado Andres Reynaldo en Diario de Cuba (no digo que esta persona no tolere), y en primer lugar me alegro que lo haya escrito, y es que para mí queda por sentado que cuando una persona se sienta frente a su computadora a escribir algo, además de estar ejerciendo un soberano derecho, está tratando de externar su idea, su mundo, y eso es siempre bueno. Aquí el artículo:

http://www.diariodecuba.com/cuba/1394462185_7541.html

Sin embargo, a mí no me deja de resultar chocante este tipo de escritos. Pensando fríamente, yo me explico este choque que recibo ante estas manifestaciones con el hecho de que, como dije, llevo 18 años viviendo en un país donde solo se exalta la gente ante.. el ladrón que roba celulares o el asesino que mata, en fin, gente que pone en peligro real a la salud de la sociedad, pero aquí jamás se manda al carajo a alguien por expresar una idea en público, por ser un vago, un equivocado, si no roba, si no mata, si no maneja borracho, la gente cuando más vira la cabeza y no le hace caso a su discurso y sigue rumbo no sin antes dar las gracias. Eso es lo que aprendido, quizás, como yo en realidad no me muevo en un círculo de cubanos en este país, gente por supuesto marcada por una dictadura, se me han borrado aquellas costumbres y solo me pico cuando percibo en otros esa costumbre borrada en mí, de increpar al igual. Para mi enseguida se me enciende la pregunta en el tuétano: Pero ¿a santo de qué?

En Cuba, nacimos y crecimos bajo el régimen de la increpación, la inquisición, y lo practicamos casi todos hasta en el barrio, incluso algunos, por suerte yo no, hasta dentro de las familias. Nah, decían muchos.. el viejo Catalino es un perro, la vieja Berta es una HP ñangara. Fulano está con esto, mengano es buena gente, no está con esto. En eso crecimos desde la primaria hasta la jubilación, y luego de jubilados también lo comentábamos en la cola de la bodega. Esto es el fruto directo del totalitarismo, es el daño moral en todos los cubanos, vivimos bajo etiquetas y terminamos siendo etiquetas etiquetadoras. Quizás, y me alegro, salir de ese entorno y vivir en el que vivo me ha “curado” un poco, al punto de que solo la intolerancia me encabrona.

Hace apenas unos días Costa Rica vivió el peligro de que un chavista llegara al poder, yo, conociendo el paño, hable con muchos advirtiéndoles de los peligros y en más de una ocasión se me hincho una vena de la frente en mi pasión anti totalitaria, y casi siempre mi interlocutor, tico, me miraba asombrado, seguro estoy que pensaba: “este mae está loco”. Pero Evelio, este es un país de tolerancia, esto que describes será imposible. Los cubanos y los venezolanos sabemos que no lo es, pero el punto es que en estas sociedad sana (hasta hoy), donde vivo, esos discursos tipo cubiches son sencillamente incomprensibles por la plebe que ni siquiera concibe vivir bajo una sociedad totalitaria, ni siquiera entienden lo que totalitarismo significa. Existen intelectuales que lo entienden, pero la plebe, que se mueve por sus propias experiencias sin mucha documentación porque no les interesa documentarse, solo vivir, vive en un mundo de tolerancia donde estas cosas de los cubanos, totalitarismo, etiquetas por palabras, no tienen cabida.

Gracias Costa Rica por enseñarme este nuevo modo de vida… muchas gracias.

Evelio Hernández Colón

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Cederistas en ultramar

Manchester, Inglaterra 2009.

Después de que nos presentaran e intercambiar informaciones triviales salimos un momento del bar en el que estábamos para hablar con más calma. Mi interlocutor llevaba varios años viviendo en Inglaterra después de haber abandonado una compañia de baile durante una gira por Europa. Quizás el alcohol y la alegría de encontrarse con un compatriota en un sitio en el cual no se habla mucho “cubano” hicieron a mi recién conocido más locuaz de lo que normalmente es.

A finales de los 90, pocos años después de haberse quedado, falleció su padre o madre, no recuerdo, y la embajada cubana no le habilitó el pasaporte para ir a su entierro. Poco a poco se labró un camino en el mundo de espectáculos danzarios hasta estabilizarse financieramente. Dos o tres años antes de este encuentro fortuito pudo ir a Cuba después de cumplir el castigo impuesto a los desertores y comenzó a organizar intercambios entre la compañía para la que trabajaba en Inglaterra y compañías danzarias cubanas.

Se mostraba muy decepcionado por un desplante acaecido en su último viaje a Cuba: una escueta referencia en Juventud Rebelde a un intercambio coordinado por él ignoró su nombre.

Aeropuerto Charles de Gaulle, Paris, Francia, 2012.

Un señor mayor, mayor de 60, calculo, se inclinaba para recoger el pasaporte que se le ha caído, pero me le adelanté y se lo entregué después de recogerlo. Estando en la puerta de embarque hacia la Habana no es díficil encontrarse con un compatriota. Nos presentamos, nos contamos dónde vivíamos y que hacíamos. Después de su descripción le pregunté si es un agregado cultural, (era Suecia o Suiza) en una embajada, pero me dijo que no, que era un funcionario del Ministerio de Cultura y que hacía más de 25 años vivía en Europa. Además organizaba eventos para difundir la realidad de Cuba (sus palabras) y promocionar Cuba como destino turístico. Cuando comenzó el boarding me pidió que le cuidara su equipaje de mano porque quería ir a una tienda. Regresó con una botella de whisky abierta y a la 1:00 p.m. me ofreció un trago en plena cola de pase a bordo. Decliné gentilmente diciendo que bebía poco y mucho menos a esa hora.

- “Vamos, vamos, no te hagas el europeo que tú eres tan cubano como yo”- Me dijo sonriendo y convencido de mi pose.

Cap. Nemo.

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Las bondades de Fidel

Todos hablamos ahora de las cosas de Raúl, de sus cambios y reformas, de si favorecen o no a algunos o a muchos. Y al hermano mayor ya ni se le menciona, a no ser para echarle culpas de todo. Yo esta vez quiero romper una lanza por él, porque estoy seguro que algo bueno habrá hecho en tantos años de gobierno y control total del estado cubano.

Bueno, si es mucho apretar decir que algo bueno habrá hecho el pobre hombre, al menos si se puede asegurar que algunas cosas hechas por él -aunque fuera por carambola- trajeron ciertos beneficios para el pueblo cubano o al menos para una parte importante. Yo en principio -y siguiendo mi estilo- mencionaré sólo cuatro, aunque espero que los lectores agreguen algunas otras:

1,- Subió notablemente el nivel educacional de la población joven

En la década de los 50 un joven de 20 años que fuera bachiller era una notable excepción. En el año 2000 la excepción era no serlo. La mayoría de los participantes en este foro nacieron después de la revolución y se educaron en ella. Científicos, ingenieros y gente con mucha preparación es lo que abunda por aquí. El propio éxito de la emigración cubana se debe en parte a esto, al nivel educacional que presenta la gente que llega de la isla.

Las propias leyes represivas de Fidel y las pocas opciones de emprendimiento que permitía, dejaban como única alternativa para la población menor estudiar. Fuere por lo que fuere y aún con la calidad que fuere, lo cierto es que gran parte de la juventud cubana se hizo con estudios de al menos 12 grados. Algo realmente útil y muy poco frecuente en toda la zona latinoamericana.

2,- Subió notablemente el nivel de asistencia sanitaria de la población en general. Continuar leyendo…

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