Globalismo, Nuevo Orden Mundial, Marxismo Cultural.

El mundo está cambiando, no me jodas chico, el mundo nunca ha dejado de cambiar. Pero es que está cambiando muy rápido, claro, ahora todo se hace mucho más rápido que antes y el cambio no es la excepción. Desde los confines de la historia los hombres han intentado ir más rápido, y a su tiempo, lo ha ido logrando. A Colón le tomo 70 días llegar del viejo al nuevo mundo, hoy, a mí, un cualquiera,  me tomarían 10 horas, en realidad menos, sin esperar por nadie, con un click, veo como luce España ahora mismo y hasta me compro un pantalón allá estando acá.

En todas las épocas hubo quien se opuso a los cambios, hayan sido estos científicos, tecnológicos, y por supuesto, sociales. Y es que, como especie, en realidad tenemos ese cuartico conservador, inercial, y por qué no, creador de pesadillas,  que se resiste a lo nuevo, a lo desconocido. Esta época no es la excepción. Acusaban de conspiraciones, para acabar con lo que hasta el entonces se daba por hecho y sagrado, a aquellos que decían que la tierra no era el centro del universo, pero tenían razón, no lo era, era verdad, y fue inevitable que se llegase a aquella verdad porque el hombre mira, observa, y busca respuestas.

Hoy sucede exactamente igual, solo que el mundo es mucho más pequeño, todo va más rápido y prácticamente todo está a nuestro alcance de forma instantánea, o sea que desde esa perspectiva pudiera decirse que el mundo cambia, pero los humanos somos igualitos. Como en todo época, buscamos la manera de etiquetar o describir con una palabra lo que vemos, vaya, ponerle nombre a la cosas, entonces aparecen los términos globalismo y nuevo orden mundial entre otros. Por supuesto que, como mismo le pasó a muchos antes, el ala conservadora ve conspiraciones en todas partes, y se opone, llevamos, como entes dije, el bicho del equilibrio adentro. De la misma manera que detrás de la frase la tierra no es plana ni el centro del mundo se escondía un complot para demonizar a la humanidad y matar las creencias hasta entonces verdades incuestionables y divinas, hoy se demoniza a un proceso de crecimiento del conocimiento humano que trae como consecuencia la globalización y todo lo que vemos.

Surgen así hasta nuevas corrientes filosóficas, que no dudo de algún que otro ilustrado incluso las  haya enunciado y hasta propuesto como nuevo camino, como por ejemplo el caso del Marxismo Cultural en la escuela de Frankfurt. Hoy todo eso está relacionado.

El Nuevo Orden Mundial, manejado por un mega-estado, hasta hoy en las sombras, materializado por el globalismo y sustentado por el Marxismo Cultural que nos han ido inoculando con vaselina por años, a nosotros, los siempre menospreciados e idiotas humanos, acabará no solo con las fronteras y las culturas creando una inmensa y única multicultura y matando nuestras raíces y tradiciones sino que también acabara con Cristo mismo.

Y en ese párrafo, bien escueto entra todo, el feminismo, el homosexualismo, la pérdida de valores, el matrimonio gay y el no matrimonio hétero, free love, el geosexo (una locura por cierto), el racismo a la inversa y a a la derecha, todo eso ha sido, según algunos, inoculado como veneno imperceptible por el Marxismo Cultural que nos ha ido desprendiendo de todo lo bueno que antes conocíamos.

Pues yo creo que todo ese es una soberana estupidez. Sencillamente pienso que el hombre aprende, y aprender es por ejemplo empezar a dejar de diferenciar grupos por raza, por cultura, dejar de sobrevalorar una cultura por encima de otra, una orientación sexual por muy antinatural que nos parezca, como más moral o menos moral que otra. Y la esencia de ese aprendizaje es simple, uno, como ser mortal sencillamente deja de calificar como malo lo que en realidad no le hace daño. Es que un negro, o un blanco no hacen daño por su piel, ni un homo hace daño por serlo, una mujer no o un hombre no hace daño por tener vagina o pene cuando van a trabajar. Por eso cada día mas esos absurdos, y no por adoctrinamiento de antivalores, van desapareciendo, es muy simple de entender. Antes uno no dormía después de comer, hoy aprendimos que eso no hace daño y le perdimos el miedo a la siesta. Uno ve que puede vender un tabaco más caro en el polo norte y va y lo vende, te toma un click, y si puedes producir más en tal lugar porque te sale mejor, vas y lo produces, porque si tuvieses que ir a supervisar la cosa te toma 10 horas llegar. Habrán trasnochados, la historia de la humanidad está llena de ellos, que hablaran de complots, de doctrinas, de grupos de poder, diciendo hasta que vamos a perder nuestras tradiciones y raíces, cosa que es falsa, no vamos a perder nada, pero la gente va a seguir emigrando, la gente va a seguir buscando donde le sea más fácil asentarse, sencillamente en un mundo más pequeño, y no hay quien lo pare como no hubo quien parara al loco aquel que dijo que la tierra no era el centro del universo.

Y disculpen mi simplismo, sé que el tema daba para más intelecto y documentación, pero no sería yo si me hubiese puesto a leer mucho para elaborar el post.

Evelio

OBITUARIO PARA FIDEL CASTRO

 

Por: Gabriela de Sarduy, LiberPress

Tomado de: cubanalisis.com

se-murio-el-hijo-de-puta

Buenos Aires.– Fidel Castro ha muerto, pero antes… murieron miles frente a los paredones de fusilamiento.

 

Primer abanderado del terror y del odio su muerte se sumerge en la sangre de tantos hijos de la nación cubana que fueron el primer testimonio de su crueldad y su cobardía, de su incapacidad para integrar a la Nación en lo unidiverso y lo plural, de su egolatría y su totalitarismo al construir el poder….desde el principio…

 

Todo aquello no tuvo y no tiene la prensa necesaria, por eso es bueno recordarlo ahora, que la prensa le dedica sus páginas porque ha muerto…y es hora de contarlos, de contarlos uno a uno a todos, a todos los muertos de Castro.

 

Castro ha muerto, es cierto… pero antes, miles que lucharon por la libertad fueron torturados y aniquilados; otros sufrieron el encierro de décadas enteras entre los muros de la cárcel bárbara. El presidio político de Cuba con sus tristísimos récords de tiempo, de crueldad y de injusticia no pueden ser quitados de las líneas de su obituario.

 

Castro ha muerto, es verdad, pero no olviden que antes que él perecieron decenas de miles en el mar… ¡¡¡en el mar!!! para escaparse del terror y el hambre, de la mentira y del odio, de la desesperanza para siempre…en una balsa hecha de lo que fuera y donde se metían padres, abuelos, hijos y vecinos para lanzarse al mar, para alcanzar la libertad o la muerte.

 

Es difícil pensar en algo así que es casi como un suicidio y sin embargo sigue sucediendo aun ahora todo el tiempo…. y así, por repetido, porque pasa hace tanto, desde tanto tiempo atrás… ya no sale en los diarios de este mundo… es bueno recordarlos hoy,  nombrar a todos los ahogados en este momento especial en que quizá alguien sí escuche, porque Fidel Castro, al fin y al cabo, ha muerto

 

Castro ha muerto, se ha ido y no volveremos a verlo ya… pero antes, antes que esto, sucedió en Cuba que cientos de miles de madres y padres no vieron nunca más a sus hijos, a sus únicos hijos, a los hijos amados que trajeron al mundo para ser libres… pero lejos de ellos porque en Cuba estaba penada con la cárcel o la muerte la libertad

 

Y sucedió también antes que millones de abuelas murieron también como Castro y tampoco a ellas las veremos ya más y jamás conocerán a sus nietos… Nunca pero nunca quitaremos de nuestras almas el pesar de esos viejos muriendo desesperanzados, lejos de la alegría de los niños y sin el derecho de pasar su últimos días rodeados de los suyos porque murieron ya y su muerte aconteció antes… un poco antes de la muerte de Castro… que ha tardado tanto.

 

Seguramente estos días los titulares dirán que Castro ha muerto y ya no suspende sobre nadie su juicio aniquilador, pero en Cuba viven aún cientos de prisioneros políticos heroicos, hombres y mujeres valientes que están aún allí merced de los herederos de un régimen militar que ejerce sistemáticamente el terror de estado y dependen de nosotros para que defendamos su derecho a la libertad de pensamiento y su integridad. Queremos ser su voz en este obituario y decirle al mundo que queremos el respeto a su integridad y a su libertad, que ellos tienen derecho a los derechos de que gozamos todos nosotros y necesitan nuestro apoyo, aunque Fidel Castro haya muerto.

 

Castro ha muerto al fin, ni siquiera sabemos realmente cuándo, pero antes, le puso la ultima cadena que era capaz de utilizar a la Nación, armó una sucesión y creo una dinastía que aún controla el poder, la represión y el dinero robado a cada uno de los habitantes de esa tierra. Es bueno resaltarlo en este obituario: explicar a los distraídos y los indiferentes que las naciones no se dan en herencia y que Cuba necesita y merece que su sociedad civil pueda ejercer libremente el derecho a decidir su destino.

 

Es cierto: Castro ha muerto ya pero antes… hizo tanto, tanto daño que el dolor se nos junta en el pecho a todos los que rozamos de cerca la tragedia cubana y la vimos suceder ante nuestros ojos asombrados… y entonces es difícil terminar este obituario, porque nos queda tanto por decir para desenmascarar la mentira…. porque nos queda esa nación desecha, sus familias separadas, su ancianos desesperados, sus hijos dispersos por el mundo, sus recursos naturales devastados, su industria desmantelada, su suelo desertificado y ése es el legado que ha dejado Castro ahora que al fin, ha muerto…

 

Si Castro ha muerto, entonces éste es su obituario. Pero es también un obituario para el totalitarismo, la castración del pensamiento, la intolerancia, la maldad, la división y sobre todo un obituario para el miedo… Comienza otra era y en esta era yo le deseo a Cuba que pierda el miedo y que diga ¡que no! ¡que basta! ¡que no a las camarillas y los clanes dinásticos! ¡que no a los generales que controlan el poder y el dinero en la Isla! ¡que no a la pobreza resignada y eterna del bloqueo que Castro les impuso, que no a la desesperanza, que no al subdesarrollo, que no al adoctrinamiento…! ¡que no a los carroñeros verde olivo que sojuzgan al pueblo de Cuba en nombre de lo que ya está muerto y enterrado…sí…habrá que repetirlo como un mantra…. muerto y enterrado… por fin!…. porque Castro, ha muerto.

 

Castro ha muerto… Y en mi corazón solo puedo pensar que no le deseo otro infierno que enfrentar de pie frente a frente, la mirada de todos los que asesinó, de los que torturó en la Cabaña, de los presos de las Circulares de Isla de Pino, de los que estuvieron en la mojonera, de los héroes que lucharon para recuperar la libertad de Cuba y murieron antes de verla libre,  de todas las madres desesperadas y alejadas de sus hijos, de todos los ahogados en el mar, de los muertos del remolcador, de todos los que murieron solos y lejos de su familia y su patria.

 

Para Cuba y para todos los cubanos ahora, más que nunca es tiempo de esperanza, es tiempo de empezar a controlar su destino les queda un largo y tortuoso camino a la Libertad, apenas es un grillete el que cayó ahora que Castro finalmente ha muerto. Con Uds. estamos como siempre todos los que amamos esa condición tan débil y tan despreciada por el muerto: La Libertad.

 

Escribo este obituario de homenaje a todos los muertos de Castro, escribo este obituario para enterrar la tiranía en Cuba. Ojalá que así sea.

 

 

¿PODREMOS ZAFARNOS DE SU SOMBRA?

fc4

Por: Luis Cino

Tomado decubanalisis.com

Lo hayamos querido o no, todos estuvimos en su película. En Cuba, o fuera de ella, no conseguimos librarnos.

LA HABANA, Cuba.- La noche del 31 de julio de 2006, cuando Carlos Valenciaga leyó la proclama que anunciaba que Fidel Castro dejaba el poder provisionalmente por enfermedad, hubo apagón en mi barrio. Como desde por la tarde habían anunciado que a las ocho de la noche harían un anuncio muy importante, en cuanto vino la luz, alrededor de las 9, encendí el televisor, justo a tiempo para escuchar la parte final de la proclama, que ya no era leída por Valenciaga, sino por un bigotudo y peripatético locutor del Noticiero de Televisión. Tan pronto acabó de leerla, se vio en la pantalla un grupo de gente que bailaba frenéticamente en una discoteca, al compás de la música techno-house. De momento, pensé que estaban celebrando, pero no: era la telenovela brasileña, que se había reanudado en el punto donde la habían interrumpido para volver a leer el comunicado.

Luego, pasaron diez años en los que lo que las noticias que llegaban del Comandante, mientras sus sucesores parcheaban lo que iba quedando de su proyecto, eran las reflexiones apocalípticas que aparecían en el periódico Granma y en Cubadebate, y lo que comentaba alguno de los visitantes extranjeros que recibía.

Me enteré de la muerte de Fidel Castro, la medianoche del pasado 25 de noviembre, por un cintillo noticioso de Telesur, que corría, al pie de la pantalla del televisor, tan raudo que apenas daba tiempo para leer.  No esperé que ampliaran la noticia ni atiné a buscar en los canales nacionales: estaba demasiado cansado, soñoliento y con demasiados problemas  encima. Apagué el televisor -y también el teléfono, porque ya empezaban a llamarme para avisarme de la noticia- y me acosté a dormir.

Aunque tuviera 90 años y llevara más de 10 retirado del poder, nunca imaginé que tomaría con tanta parsimonia la noticia de la muerte de Fidel Castro. No soy un tipo rencoroso, me esfuerzo por no serlo, así que no me alegré, a pesar de que su revolución, si se mira bien, de una forma u otra, es la responsable de absolutamente todo lo malo que me ha pasado en la vida, y lo que aun me falta, que no dudo pueda ser peor.

Tampoco la mayoría de mis paisanos se impresionó demasiado. Al día siguiente del anuncio, a las siete de la mañana, monté en una guagua atestada y nadie hablaba del asunto. En la calle tampoco. No se notaba tristeza. Era cual si no pasara nada. Como si todos disimularan y no quisieran darse por enterados. Asustaba tanta tranquilidad…

Supongo que cuando avance el luto, se haga más riguroso y bajen las orientaciones pertinentes, empezarán a verse las muestras de pesar a lo norcoreano. Y durarán meses, no lo dudo.

Fidel Castro ha muerto y resucitado muchas veces. Mejor dicho, lo han matado y resucitado muchas veces. Tantas como han querido sus enemigos y como él quiso, solo por el placer de ver el entierro que le hacían.

¿Para qué negarlo? Lo hayamos querido o no, todos estuvimos en su película, siquiera como extras mal pagados. En Cuba o fuera de ella, no conseguimos librarnos. Fungimos de víctimas o victimarios, de adversarios o cómplices, de maestros o de discípulos más o menos aplicados, de delatores y delatados, de represores y reprimidos, de gritones y silenciados.

Fuimos clavos, tornillos y tuercas. Y el Máximo Líder, poseedor del yunque, manejaba a su antojo el martillo y el destornillador.

Pasarán años del gran funeral y su sombra nos seguirá. Tal vez muchos no podamos zafarnos de ella. Tal vez nunca logremos una existencia normal. Los malos recuerdos nos acecharán lo mismo en las gavetas que al doblar cualquier esquina. Lo más probable es que no consigamos olvidar.  Estamos condenados. No nos fue dada la posibilidad de escoger otro puñetero tiempo y lugar para vivir.

Trump: Fidel Castro fue un “brutal dictador”

fc1

Tomado de: cubanet.org

ESTADOS UNIDOS.- El presidente electo de EE.UU., Donald Trump, prometió hoy que su Gobierno hará “todo lo posible para asegurar que el pueblo cubano pueda iniciar finalmente su camino hacia la prosperidad y libertad”, en un comunicado sobre la muerte de Fidel Castro, a quien llamó “brutal dictador”.

El comunicado, divulgado por la oficina de transición presidencial, no fue la primera reacción de Trump al fallecimiento del líder cubano, ya que el magnate se había pronunciado poco antes en su cuenta de Twitter con una escueta frase: “¡Fidel Castro está muerto!”.

Según subrayó Trump en el comunicado, Fidel Castro fue un “brutal dictador” que “oprimió a su propio pueblo” y con su fallecimiento la noche de este viernes a los 90 años deja “un legado de fusilamientos, robo, sufrimiento inimaginable, pobreza y negación de derechos humanos fundamentales”.

“Si bien Cuba sigue siendo una isla totalitaria, mi esperanza es que hoy marque un alejamiento de los horrores soportados durante demasiado tiempo y hacia un futuro en el que el maravilloso pueblo cubano finalmente viva en la libertad que tanto merece”, afirmó Trump.

A pesar de que “las tragedias, muertes y dolor causadas por Fidel Castro no pueden ser borradas, nuestro Gobierno hará todo lo posible para asegurar que el pueblo cubano pueda iniciar finalmente su camino hacia la prosperidad y libertad”, prometió el presidente electo de EE.UU., quien asumirá el cargo en enero.

Trump recordó, además, que durante la campaña electoral recibió el respaldo de la Asociación de Veteranos de Bahía Cochinos (Brigada 2506), exiliados antiscastristas que participaron en la fallida invasión de Bahía Cochinos (Cuba) en 1961.

Durante la campaña, Trump también prometió “dar marcha atrás” a las “concesiones” hacia Cuba, pero los expertos ven improbable que frene en seco el deshielo iniciado a finales de 2014 por el actual presidente de EE.UU., Barack Obama.

En las primarias, Trump fue el único aspirante republicano que apoyó la apertura a Cuba, pero en su búsqueda de votos en Florida en las elecciones generales prometió que “revocaría” las medidas ejecutivas de Obama “a no ser que el régimen de los Castro” restaure “las libertades en la isla”.

Pero algunos analistas consideran que el magnate de los hoteles y los casinos tendrá que atemperar esa postura, debido a las presiones que recibirá de parte de los empresarios estadounidenses que llevan décadas anhelando hacer negocios con Cuba.

Trump se encuentra estos días descansando con motivo de las vacaciones de Acción de Gracias en su hotel Mar-a-Lago, en la localidad de Palm Beach (Florida, EE.UU.).

(EFE)