Cuba: sin novedad en el frente

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Cuba es un país que no cambia. Si usted abandonó la isla hace 5, 10, 15, o más años, lo único que verá de nuevo son los espacios dejados por los edificios que se derrumbaron. Sin embargo, y siempre de acuerdo con los intereses del clan Castro, el país funciona a las mil maravillas.

Es por eso que no escribiré una cansina crónica sobre mi viaje en la que cuente lo que todo cubano sabe, sino, un pequeño resumen de lo que pienso sobre el futuro del país.

Veamos.

El cubano ha aprendido a mentir mirando a los ojos y sin sonrojarse

Todo el mundo sabe que el sistema es una porquería, pero todos también aprendieron qué es lo que se debe decir de cara a las galerías. Si le preguntan a alguien su opinión sobre Fidel Castro, el sistema por él implantado a sangre y fuego en 1959, y su 90 aniversario de vida, seguramente responderá que el nonagenario es lo mejor que mujer alguna ha parido, que hay que defender “hasta la última gota de sangre” el proyecto socialista, y que le desea al comandante 90 años más. Poco le importa al entrevistado que ese día no sepa qué comerá o que sus bolsillos estén más vacíos que los de un muerto. Dirá lo que “hay” que decir y punto.

Esa doble moral es la verdadera responsable de la permanencia del régimen, y mientras exista existirá el régimen. Los tontos útiles son ahora más útiles que nunca. “Lo que piense la gente es lo de menos, lo importante es lo que digan“, bien podría reflexionar algún bonzo partidista al frente del trabajo ideológico.

“El imperialismo, como siempre, nos quiere devorar, solo que ahora con risas y abrazos”

Los medios cubanos al servicio del régimen, que son todos, no se cansan de repetir el sainete. Estados Unidos sigue siendo “el enemigo”. No importa que el presidente Obama haya visitado Cuba, que entre a puerto cubano un crucero cargado de gringos una vez a la semana, o que Madonna haya celebrado su cumpleaños paseando sobre un cacharro de los años 50 por la Habana.

Tampoco importa que detrás de la escena los empresarios cubanos de alto rango, siguiendo indicaciones de los mandarines de más alto rango, se estén dando la lengua con las empresas yankis. Lo importante es mantener a la gente bajo el bombardeo ideológico de siempre. El gobierno no le ha sacado el pie al acelerador de la muela “antimperialista” y el Granma sigue siendo el mismo periodicucho que tan buenos servicios ha prestado al cubano cuando falta (como casi siempre) el papel sanitario.

Si le quitamos la variable “imperialismo” a la ecuación ideológica cubana, los “líderes históricos” se morirían de tristeza por falta de contenido para sus vidas.

“Cuba está cambiando a gran velocidad”

Esta es, por derecho propio, la mentira más cruel que se esparce por el mundo. Algunos creen que la presencia de carretilleros, la venta de casas por sus dueños, o la visita de Obama, cambiaron en algo la vida del cubano cuando ¡nada ha cambiado en realidad!

La vdescarga (1)ida del cubano de a pie, que es la inmensa mayoría del pueblo cubano, sigue igual que antes. Para no decir peor. No hay dinero que alcance en ese país, la escasez continúa, y la falta de perspectivas, omnipresente como ha sido, sigue en pie. No por gusto irse del país es la prioridad # 1 para millones de cubanos.

Un encuentro totalmente inesperado

Caminando por los alrededores del hotel Habana Libre me encontré, laptop en mano y sentados en una escalera lateral de dicho hotel, con Yoani Sánchez y su esposo Reinaldo Escobar. Estreché las manos de ambos con mucho placer. “Ahora ya sabes cómo actualizamos nuestro blog“, me dijeron. Al parecer estaban en el radio de acción de uno de los puntos wi-fi que se ven en algunos lugares de la ciudad. Tuve la tentación de tomarme una foto con ellos, pero no quise distraerlos. Así que seguí mi camino bastante sorprendido por ese encuentro casual que, por qué no decirlo, me dejó estupefacto. Si ellos leyeran esta nota o alguien se la hace llegar, estoy seguro que recordarán ese momento.

Sin novedad en el frente 

Me gustaría decir que Cuba está cambiando, pero ello equivaldría a mentir. El sistema (siempre de acuerdo con los intereses del clan Castro), continúa funcionando a las mil maravillas. Todo está bajo control y aparentemente lo estará por mucho tiempo más. La inercia “revolucionaria” mantiene el sistema de cosas intacto y nada indica que esté cerca un verdadero cambio dentro del país. Y lo peor: la gente tampoco parece interesada en cambios habida cuenta de la enorme resignación que caracteriza a la población de la isla.

Cuba es un país dentro de otro. La élite partidista sigue viviendo a todo tren mientras la gente continúa pasando mucho trabajo para vivir. Mantengo mi posición de que solo Los Grandes Funerales serán el comienzo, (tal vez) del camino hacia verdaderas reformas a favor de la gente. Nada sustancial va a cambiar mientras Fidel, Raúl, y los satélites que los rodean, estén ahí. Hay mucho compromiso ideológico envuelto en miedo y guataquería como para que casi 58 años de régimen sean borrados de un plumazo, ya sea por visitas presidenciales, turistas americanos, destupidores de fosas o desmochadores de palmas autorizados.

La realidad es otra, mis queridos amigos. De nada sirve decir que Cuba está cambiando ni que pronto “se caerá” la dictadura. Lo cierto es que no está sucediendo lo primero, ni lo segundo va a suceder por obra y gracia del Espíritu Santo.

Lo demás es paisaje.

Vice

Estados Unidos.

¿Dopaje o técnica deportiva?

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Desde la más remota antigüedad el hombre ha estado inventado técnicas, métodos y estrategias con el objetivo de mejorar sus marcas deportivas.

Muchos utilizan diversos grados de carga física, con agotadoras jornadas de entrenamiento, otros buscan las vías mas rápidas como los estimulantes energéticos, anestésicos, etc. guiados por el ansia de ganar las mejores medallas, subir al podio de la gloria, ganar los millones en promociones, espectáculos y revistas.

Se ha dado el caso de hombres que compiten en eventos femeninos, de deportistas que simulan una edad menor para poder competir con ventaja.

Algo que es bien sabido es el poder de la mente sobre el cuerpo, de ahí que también se utilizan técnicas mentales, psicosomáticas, etc con el fin de mentalizarse, de obviar la enorme presión de la competencia, de los oponentes y del publico en general.

De tal modo que ya nadie se sorprende cuando lee noticias sobre dopaje, sobre el uso de técnicas prohibidas en el deporte y he ahí donde radica la esencia de este post: ¿Hasta donde se puede considerar ilegal o antideportiva una practica determinada?

Porque si un atleta se toma un calmante y esto le hace resistir el agotamiento físico, entonces esta utilizando ventajas competitivas. Si otro, por el contrario, sufre los dolores pero su fortaleza mental le favorece esa resistencia, entonces es también ventaja deportiva.

¿Hasta donde se puede considerar el limite en el que un deportista cambia su cuerpo y su mente en dependencia del deporte? Basta ver la enorme diferencia entre los atletas que corren 100 metros planos y los de marcha olímpica. ¿Fue solo practica lo que genero tal grado de diferenciación?

Si a esto le sumamos el cada vez mas creciente mercado farmacéutico, el incansable desarrollo de aditamentos que proporcionen ventajas de milisegundos, la inevitable influencia de las manipulaciones genéticas en los futuros atletas, entonces es evidente que el deporte cada vez mas se alejara del puritanismo y el sano espíritus deportivo.

Es un enfrentamiento, es una lucha, es entregar la vida y el futuro en cada competencia.

Y me pregunto que pasaría si todos utilizasen las sustancias prohibidas por la WADA (Agencia Mundial Antidopaje), me imagino que los mejores deportistas seguirían siendo los campeones, porque dichas sustancias solo aportan a la competencia pero no son el factor determinante.

 

Gracias

Raudelis

FUTURO PLUSCUAMPERFECTO

cuba

Por: Luis Cino Álvarez, Primavera Digital

Arroyo Naranjo, La Habana.- El post-fidelismo funciona. A trancos y trancazos, pero funciona. Resultó cierto que la sucesión estaba bien atada. Y con bastante tiempo a su favor. Los generales tuvieron éxito en casi todo lo que se propusieron. Sobre todo en política exterior. Más no se puede pedir. Si hasta los yanquis les hacen concesiones a cambio de nada. No han levantado el embargo-bloqueo, pero casi…Y la Unión Europea, más complaciente no puede ser.

El turismo, las remesas, el alquiler de médicos, y la inversión extranjera a cuenta gotas, dan suficientes ganancias. Prueba de ello es la prosperidad de la elite, la burguesía descendiente de la primera generación de la nueva clase. Tienen el capital procedente de la piñata, las relaciones con los hombres de negocios extranjeros y se las arreglan con el know how. Solo les falta sofisticación, refinamiento, pero al paso que van, yendo a los desfiles de Chanel, codeándose con el jet-set internacional, la tendrán, no lo duden.

La Asamblea Nacional del Poder Popular, donde creció el número de mujeres, negros y menores de 60 años, y el Partido Comunista, que ya celebró dos congresos sin necesidad de simular un deshielo khrushoviano que hiciera leña del caguairán no caído, sino jubilado, legitiman y le confieren institucionalidad al régimen, al que ya pronto no se podrá llamar dictadura, porque cambiará periódicamente al presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y no necesariamente tendrá que ser el primer secretario del Partido Único o llevar el apellido Castro. ¡Para que no hablen allá afuera y armen sus campañas mediáticas!

Por cierto, cada vez son más aisladas esas campañas. Solo cuando se acuerdan de los derechos humanos y les da por hablar de las Damas de Blanco sitiadas y aporreadas.

Inconformes y protestones siempre habrá. ¡Este pueblo malagradecido, impaciente y falto de luz larga, que no acaba de entender que ciertos sacrificios son necesarios para que se desarrolle la economía del país! Las prioridades de la patria, la revolución y el socialismo no necesariamente tienen que coincidir siempre con las del pueblo. Al menos en esta etapa. Luego, ya veremos. ¿Acaso no se advirtió que para el año 2030, Lineamientos y Conceptualización mediante, todo empezará a mejorar?

Los que no tengan paciencia que se larguen. El mundo es todo suyo si consiguen -con la mala fama que tienen los cubanos- un país que les dé visa. Y si no derogan la Ley de Ajuste Cubano. Y luego, que no se olviden de enviar dólares y euros a sus parientes, para sostener la economía nacional. Que algún provecho tiene que sacarle la Patria, la revolución y el socialismo, al hecho de que haya tantos viejitos porque los jóvenes no quieren tener hijos o se largan del país en cuanto tienen una oportunidad.

Mientras llega el 2030, hay que arreglárselas con los timbiriches, las croquetas de claria, las cooperativas, los corruptos a los que se les va la mano en la piñata, las cartas quejosas al periódico Juventud Rebelde y las que piden más apretón al Granma, el alcolifán, el reguetón, las chupa-chupa, el marabú, las santanillas, la basura sin recoger, los baches, los salideros, los mosquitos y el dengue…

Todo sin descuidar el combate a las indisciplinas sociales, que a la chusma hay que tenerla a raya. El relajo, que sea con orden. Y ojo con la subversión ideológica y la Internet, no vaya a ser que engatusen a los jóvenes, que a los disidentes se les controla a tonfazos, con la Ley de Peligrosidad Social y echándolos a pelear unos contra otros.

¿Y los líderes opositores? Los que quedan, cuando no estén de viaje, seguirán con sus documentos y sus rivalidades, difamados por la policía política, invisibilizados no solo por el régimen, sino también por los diplomáticos que ayer los acogían de vez en cuando en sus salones, pero que ahora preferirán escuchar arrobados los balbuceos de la disidencia leal que brotó de la chistera del mago.

¿Y la prensa independiente? Habrá casi muerto de inanición y ninguneo. Lo más osado que habrá será 14ymedio, que se precia de no ser anticastrista ni de barricada, On Cuba, donde intentarán demostrar que “esto” no es tan malo como lo pintan, y los blogs semi-oficialistas, al estilo de La Joven Cuba, que faltará poco para que sean oficialistas a full, aun con sus críticas permitidas, siempre dentro de la revolución y más a la izquierda que Lenin y Stalin juntos.

Centro para la Democracia y los Derechos Humanos

Estimado/a Ms. Tomar la palabra, 

Yobel Sevila Martínez, activista de Guantánamo, se enfrenta a  5 años de trabajo correccional con internamiento tras un proceso viciado. Su caso engrosa la lista de presos políticos en el país.

¿Hay presos políticos en Cuba? El 21 de marzo de este año, durante la visita a Cuba del presidente estadounidense Barack Obama, un periodista se aventuró a lanzar esta polémica interrogante a Raúl Castro, presidente de Cuba, durante la conferencia de prensa.  Crudo y sardónico respondió: “dame la lista ahora mismo de los presos políticos para soltarlos”.

No en vano, numerosas organizaciones de derechos humanos han denunciado la persecución y criminalización de los defensores de derechos humanos en Cuba, los cuales el Estado sigue negando pese a las evidencias contundentes. Yobel Sevila Martínez es uno de ellos, y el próximo 13 de julio podría hacerse firme la sentencia que le condena a pasar los próximos cinco años en un centro de reclusión realizando trabajo correccional.  ¿Su crimen? Ser activista de derechos humanos.

¿Por qué le persiguen?

El 7 de julio de 2015, en Guantánamo, durante una fiesta popular, se formó una pelea entre extraños. Alrededor de ocho policías intervinieron, sin embargo, en vez de detener la pelea, atacaron y detuvieron a Yobel y a sus tres amigos. Un año después, el Estado le acusa de haber atentado contra dos oficiales fracturándole un dedo a uno y una mano al otro. Los hechos habrían ocurrido mientras Yobel se encontraba con los oficiales en la unidad de policía, donde pasó 72 horas detenido.

“Se me acusa de lesionar a dos policías, pero ninguna persona esposada puede lesionar a otra”, declaró Yobel Sevila.

¿Es ésta la causa por la que se le persigue? El interrogante muestra el modus operandi de incriminación y condena de los defensores: fabricar causas para poder encerrarles y coartar su labor.

Meses después del incidente y sin conocer de la existencia de un expediente abierto en su contra, Yobel fue detenido durante 3 meses hasta ser liberado en marzo de 2016. Arrancó entonces un proceso judicial por lesiones con agravantes plagado de anomalías. El juicio fue aplazado tres veces, originalmente correspondía al 15 de marzo, en abril lo volvieron a posponer y finalmente se realizó al 13 de mayo, pero debido a que faltaron dos testigos de la fiscalía concluyó el 10 de junio. Un único testigo fue admitido para Yobel, mientras que fueron cuatro los presentados por la fiscalía. Los policías que estuvieron implicados en su detención ofrecieron versiones contradictorias e incongruentes entre sí y más sorprendente aún fue que uno de los policías lesionados no recordara qué mano fue la que sufrió la fractura.

El 29 de julio llegó la resolución con una sentencia condenatoria de trabajo correccional con internamiento por 5 años, la cual fue apelada el mismo día. El próximo 13 de julio, si la apelación no procede, lo cual es común en la isla, quedará en firme.

Con las manos atadas

Contra el piso y las manos esposadas a la espalda, en completa indefensión, alega el Estado que Yobel habría atentado contra la policía. Desde esa misma situación se defiende contra un estado en el que no hay derecho al juicio justo y no existe independencia judicial. A un día de que se haga efectiva la sentencia, el tiempo corre en contra de Yobel.

¿Miedo? Los activistas de derechos humanos conocen el sistema y al aparato al que se enfrentan. En Cuba, además de las recurrentes detenciones arbitrarias, los activistas enfrentan penas que oscilan entre los dos y los cinco años de reclusión por causas ilusorias, muchos sin siquiera tener un abogado defensor.

Bajo un sistema corrupto y un mandatario que niega la existencia de presos políticos ante la prensa internacional, vale la pena preguntarse ¿hay presos políticos en Cuba? La respuesta en efecto no la dará el aparato del Estado, sino la experiencia de hombres y mujeres como Yobel.

“Son noticias que duelen, te están privando de tu libertad, el mundo sabe que nuestra lucha es pacífica. El gobierno siempre con sus artimañas lo que vive es tratando de encausar a los defensores de derechos humanos injustamente. Es una política acá”, concluyó Yobel.

 

Puede encontrar más detalles sobre el caso de Yobel aquí

Atentamente,

Equipo de Cuba 

People in Need – Human Rights and Democracy