FUTURO PLUSCUAMPERFECTO

cuba

Por: Luis Cino Álvarez, Primavera Digital

Arroyo Naranjo, La Habana.- El post-fidelismo funciona. A trancos y trancazos, pero funciona. Resultó cierto que la sucesión estaba bien atada. Y con bastante tiempo a su favor. Los generales tuvieron éxito en casi todo lo que se propusieron. Sobre todo en política exterior. Más no se puede pedir. Si hasta los yanquis les hacen concesiones a cambio de nada. No han levantado el embargo-bloqueo, pero casi…Y la Unión Europea, más complaciente no puede ser.

El turismo, las remesas, el alquiler de médicos, y la inversión extranjera a cuenta gotas, dan suficientes ganancias. Prueba de ello es la prosperidad de la elite, la burguesía descendiente de la primera generación de la nueva clase. Tienen el capital procedente de la piñata, las relaciones con los hombres de negocios extranjeros y se las arreglan con el know how. Solo les falta sofisticación, refinamiento, pero al paso que van, yendo a los desfiles de Chanel, codeándose con el jet-set internacional, la tendrán, no lo duden.

La Asamblea Nacional del Poder Popular, donde creció el número de mujeres, negros y menores de 60 años, y el Partido Comunista, que ya celebró dos congresos sin necesidad de simular un deshielo khrushoviano que hiciera leña del caguairán no caído, sino jubilado, legitiman y le confieren institucionalidad al régimen, al que ya pronto no se podrá llamar dictadura, porque cambiará periódicamente al presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y no necesariamente tendrá que ser el primer secretario del Partido Único o llevar el apellido Castro. ¡Para que no hablen allá afuera y armen sus campañas mediáticas!

Por cierto, cada vez son más aisladas esas campañas. Solo cuando se acuerdan de los derechos humanos y les da por hablar de las Damas de Blanco sitiadas y aporreadas.

Inconformes y protestones siempre habrá. ¡Este pueblo malagradecido, impaciente y falto de luz larga, que no acaba de entender que ciertos sacrificios son necesarios para que se desarrolle la economía del país! Las prioridades de la patria, la revolución y el socialismo no necesariamente tienen que coincidir siempre con las del pueblo. Al menos en esta etapa. Luego, ya veremos. ¿Acaso no se advirtió que para el año 2030, Lineamientos y Conceptualización mediante, todo empezará a mejorar?

Los que no tengan paciencia que se larguen. El mundo es todo suyo si consiguen -con la mala fama que tienen los cubanos- un país que les dé visa. Y si no derogan la Ley de Ajuste Cubano. Y luego, que no se olviden de enviar dólares y euros a sus parientes, para sostener la economía nacional. Que algún provecho tiene que sacarle la Patria, la revolución y el socialismo, al hecho de que haya tantos viejitos porque los jóvenes no quieren tener hijos o se largan del país en cuanto tienen una oportunidad.

Mientras llega el 2030, hay que arreglárselas con los timbiriches, las croquetas de claria, las cooperativas, los corruptos a los que se les va la mano en la piñata, las cartas quejosas al periódico Juventud Rebelde y las que piden más apretón al Granma, el alcolifán, el reguetón, las chupa-chupa, el marabú, las santanillas, la basura sin recoger, los baches, los salideros, los mosquitos y el dengue…

Todo sin descuidar el combate a las indisciplinas sociales, que a la chusma hay que tenerla a raya. El relajo, que sea con orden. Y ojo con la subversión ideológica y la Internet, no vaya a ser que engatusen a los jóvenes, que a los disidentes se les controla a tonfazos, con la Ley de Peligrosidad Social y echándolos a pelear unos contra otros.

¿Y los líderes opositores? Los que quedan, cuando no estén de viaje, seguirán con sus documentos y sus rivalidades, difamados por la policía política, invisibilizados no solo por el régimen, sino también por los diplomáticos que ayer los acogían de vez en cuando en sus salones, pero que ahora preferirán escuchar arrobados los balbuceos de la disidencia leal que brotó de la chistera del mago.

¿Y la prensa independiente? Habrá casi muerto de inanición y ninguneo. Lo más osado que habrá será 14ymedio, que se precia de no ser anticastrista ni de barricada, On Cuba, donde intentarán demostrar que “esto” no es tan malo como lo pintan, y los blogs semi-oficialistas, al estilo de La Joven Cuba, que faltará poco para que sean oficialistas a full, aun con sus críticas permitidas, siempre dentro de la revolución y más a la izquierda que Lenin y Stalin juntos.

Centro para la Democracia y los Derechos Humanos

Estimado/a Ms. Tomar la palabra, 

Yobel Sevila Martínez, activista de Guantánamo, se enfrenta a  5 años de trabajo correccional con internamiento tras un proceso viciado. Su caso engrosa la lista de presos políticos en el país.

¿Hay presos políticos en Cuba? El 21 de marzo de este año, durante la visita a Cuba del presidente estadounidense Barack Obama, un periodista se aventuró a lanzar esta polémica interrogante a Raúl Castro, presidente de Cuba, durante la conferencia de prensa.  Crudo y sardónico respondió: “dame la lista ahora mismo de los presos políticos para soltarlos”.

No en vano, numerosas organizaciones de derechos humanos han denunciado la persecución y criminalización de los defensores de derechos humanos en Cuba, los cuales el Estado sigue negando pese a las evidencias contundentes. Yobel Sevila Martínez es uno de ellos, y el próximo 13 de julio podría hacerse firme la sentencia que le condena a pasar los próximos cinco años en un centro de reclusión realizando trabajo correccional.  ¿Su crimen? Ser activista de derechos humanos.

¿Por qué le persiguen?

El 7 de julio de 2015, en Guantánamo, durante una fiesta popular, se formó una pelea entre extraños. Alrededor de ocho policías intervinieron, sin embargo, en vez de detener la pelea, atacaron y detuvieron a Yobel y a sus tres amigos. Un año después, el Estado le acusa de haber atentado contra dos oficiales fracturándole un dedo a uno y una mano al otro. Los hechos habrían ocurrido mientras Yobel se encontraba con los oficiales en la unidad de policía, donde pasó 72 horas detenido.

“Se me acusa de lesionar a dos policías, pero ninguna persona esposada puede lesionar a otra”, declaró Yobel Sevila.

¿Es ésta la causa por la que se le persigue? El interrogante muestra el modus operandi de incriminación y condena de los defensores: fabricar causas para poder encerrarles y coartar su labor.

Meses después del incidente y sin conocer de la existencia de un expediente abierto en su contra, Yobel fue detenido durante 3 meses hasta ser liberado en marzo de 2016. Arrancó entonces un proceso judicial por lesiones con agravantes plagado de anomalías. El juicio fue aplazado tres veces, originalmente correspondía al 15 de marzo, en abril lo volvieron a posponer y finalmente se realizó al 13 de mayo, pero debido a que faltaron dos testigos de la fiscalía concluyó el 10 de junio. Un único testigo fue admitido para Yobel, mientras que fueron cuatro los presentados por la fiscalía. Los policías que estuvieron implicados en su detención ofrecieron versiones contradictorias e incongruentes entre sí y más sorprendente aún fue que uno de los policías lesionados no recordara qué mano fue la que sufrió la fractura.

El 29 de julio llegó la resolución con una sentencia condenatoria de trabajo correccional con internamiento por 5 años, la cual fue apelada el mismo día. El próximo 13 de julio, si la apelación no procede, lo cual es común en la isla, quedará en firme.

Con las manos atadas

Contra el piso y las manos esposadas a la espalda, en completa indefensión, alega el Estado que Yobel habría atentado contra la policía. Desde esa misma situación se defiende contra un estado en el que no hay derecho al juicio justo y no existe independencia judicial. A un día de que se haga efectiva la sentencia, el tiempo corre en contra de Yobel.

¿Miedo? Los activistas de derechos humanos conocen el sistema y al aparato al que se enfrentan. En Cuba, además de las recurrentes detenciones arbitrarias, los activistas enfrentan penas que oscilan entre los dos y los cinco años de reclusión por causas ilusorias, muchos sin siquiera tener un abogado defensor.

Bajo un sistema corrupto y un mandatario que niega la existencia de presos políticos ante la prensa internacional, vale la pena preguntarse ¿hay presos políticos en Cuba? La respuesta en efecto no la dará el aparato del Estado, sino la experiencia de hombres y mujeres como Yobel.

“Son noticias que duelen, te están privando de tu libertad, el mundo sabe que nuestra lucha es pacífica. El gobierno siempre con sus artimañas lo que vive es tratando de encausar a los defensores de derechos humanos injustamente. Es una política acá”, concluyó Yobel.

 

Puede encontrar más detalles sobre el caso de Yobel aquí

Atentamente,

Equipo de Cuba 

People in Need – Human Rights and Democracy 

THE LAND OF THE FREE AND THE HOME OF THE BRAVE

 

Declaration_independence

La tierra de los libres y el hogar de los valientes

 

Por: Eugenio Yáñez, en Cubaencuentro

 

El 4 de julio serán 240 años del nacimiento de Estados Unidos de América. Odiados y envidiados, pero nunca asustados, mucho menos derrotados.

 

Sobran energúmenos quemando banderas americanas o imágenes del Tío Sam, muchas veces creyendo lo que les dicen líderes de pacotilla, o sin saber por qué. Sin embargo, no es fácil encontrar idiotas quemando billetes de veinte dólares o visas de entrada a esta gran nación. Ni siquiera en América Latina, donde el antiimperialismo, junto con la corrupción y la envidia, son deportes nacionales.

 

240 años de la única revolución verdaderamente victoriosa en el mundo, sin Saturnos que hayan devorado a sus hijos. Donde cada generación vive mejor y más plenamente que la anterior. Y ofreciendo cada vez más y mejores condiciones de vida a sus ciudadanos, sin necesidad de guillotinas, paredones de fusilamiento, delatores, paramilitares, turbas onomenklaturas.

 

Un dato muy sencillo explica muchas cosas y destroza cuanto mito “revolucionario” pulule entre miserias humanas, viudas de Marx y Lenin, y frustraciones de sietemesinos: en 240 años de Estados Unidos de América -sí, americanos, que así nos llamamos- solamente cuatro miserables han sido sentenciados por “traición a la patria”. ¿Qué otra revolución en el mundo y en la historia puede mostrar un record similar?

 

¿Nación perfecta? ¡Claro que no! Desde haber nacido proclamando el derecho de todas las personas -menos los negros esclavos- a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad, hasta necesitar cien años después de una guerra civil que abolió la esclavitud para que personas de la raza negra pudieran tomar agua en los mismos bebederos que los blancos, sentarse en cualquier asiento en un ómnibus sin necesidad de humillarse, asistir a las mismas escuelas con las mismas oportunidades, o aspirar en igualdad de condiciones a los cargos electivos, incluso el de Presidente del país.

 

Nos odian. Nos atacan. Nos insultan. Nos disparan. Nos ponen bombas. Nos masacran. Cada vez que pueden. En negocios, maratones, bases militares, buques, clubes nocturnos, fiestas navideñas, cines, donde sea. Nos culpan de todos los males provocados por inmorales dirigentes en otros países. Sin embargo, en el fondo nos envidian. Por nuestras libertades, nuestra igualdad, nuestra democracia, nuestras riquezas, nuestros éxitos y nuestras expectativas cotidianas.

 

Por ser un país donde el límite es el cielo, donde el hombre más poderoso del mundo puede ser reelecto solamente una vez (como hubiera dicho Agustín Lara), y no necesitamos un “speakers corner” como en el Hyde Park de Londres para expresar libremente todo lo que pensamos sobre cualquier tema, sin temor a represalias y sin necesidad de dar explicaciones o justificaciones.

 

Porque lo hacemos cada vez que queramos, siempre que sea dentro de los límites del respeto a los demás y a las leyes que rigen el comportamiento en este venerable país, donde aunque no hayamos nacido en él tenemos todos los derechos posibles menos el de ser presidente o vicepresidente. ¿Alguien puede mostrar un país mejor para vivir?

 

Podremos estar de acuerdo o no con las decisiones de nuestro presidente. O nuestro senador, representante, gobernador, alcalde, concejal. Pero todos ellos saben que su legitimidad depende de nuestro voto, y cuando no lo obtienen, por las razones que sean,  no les queda más remedio que hacer las maletas y largarse de su cargo.

 

Porque nosotros no les tememos a ellos. Son ellos quienes nos temen a nosotros, porque saben que sin nuestro voto son solamente ceros a la izquierda. Eso nos diferencia de las tiranías: los gobernados no tememos a nuestros gobiernos, son los gobiernos quienes temen a los gobernados.

 

No necesitamos conceptualizaciones teóricas de ningún modelo en abstracto, ni planes de desarrollo económico y social hasta dentro de 15 ó 20 años. Simplemente, nuestra economía y nuestra sociedad se desarrollan porque funcionan en un entorno de libertades y respeto a las leyes y los derechos de las personas. Ni necesitamos leyes migratorias para impedir la salida al exterior de quienes vivimos en Estados Unidos.

 

Ni líderes iluminados que se eternizan en el poder. Ni partidos de vanguardia de nada, ni “organizaciones de masas”: los americanos nos agrupamos como le parezca pertinente a cada quien, desarrollando un tejido de amplias relaciones e interacciones personales y comunitarias a través de una sociedad civil extremadamente fuerte y desplegada.

 

Estados Unidos no es un país libre y democrático por ser tan fuerte y poderoso. Al revés, es tan fuerte y poderoso por ser tan libre y democrático.

 

Y por eso ha sido, es y seguirá siendo la tierra de los libres y el hogar de los valientes.

 

¡God bless America! ¡Happy Birthday America!